Una vez muchas gracias, y buen viaje
Soy lo suficientemente talludito como para recordar aquellos gloriosos tiempos del «¡las manchas, una solución, quiero!». Debo suponer que fusilaron de forma sumaria al creativo que ideó el anuncio, por lo menos para que no pudiera esparcir su semillita, contaminando genéticamente a futuras generaciones.
Pues tengo la sospecha de que el interfecto al que se le ocurrió poner un mensaje de despedida en los surtidores de las gasolineras Cepsa mamó de la misma leche adulterada que el susodicho de los detergentes.
A ver... Por un lado, el hecho de que un surtidor me desee un buen día, de entrada me suena a puro Metrópolis de Fritz Lang. No sé, si quieren humanizar el surtidor pues que lo hagan antropomorfo y ya. Al menos me reiría.
Pero vamos, por ahí puedo pasar, pero si encima el surtidor te suelta al colgar el boquerel un estentóreo «¡una vez muchas gracias, y buen viaje!», la cosa alcanza tintes surrealistas. Llevo años oyendo la frasecita cada vez que le echo de beber al coche, así que a estas alturas casi no le hago caso. Y el «casi» está claro. Si no, no estaría escribiendo esto ![]()
A veces pienso que el creador del mensaje venía de un sitio en el que dar las gracias varias veces podría considerarse de mal gusto, y por eso recalcó lo de «una vez». No sé.
PS Aunque ahora me asalta la duda... ¿Los surtidores sueltan esa frasecita también en la Península o eso solo pasa en las, ejem, colonias de ultramar?
!-->



paolo dijo
es la primera noticia que tengo de tal comportamiento, ni en alicante donde vivo habitualmente, ni en tenerife donde llevo todo el verano, ni en madrid (lugar q frecuento). la verdad me da q eso solo lo oyes tu ;)
28 Agosto 2007 | 08:21 PM