Recuerdo que cuando Noli y yo estuvimos por Barcelona durante el viaje de novios, fotografiar la Sagrada Familia a gusto era algo muy complicado, por la cantidad de gente que pasaba por delante. De hecho, nuestro amigo Herr Doktor nos advirtió que la gente pasaba de ti, y se metía delante de la cámara sin contemplaciones.

Por supuesto, los maldije a todos, deseando que un Profundo se los llevara a R'lyeh como forraje para el Gran Cthulhu.

Sin embargo, nuestros problemas tienen solución a partir de ahora. No hará falta asesinar a manadas de casuales pasando por delante de nuestra cámara y jodiéndonos esa escena maravillosa que nosotros y solo nosotros vemos en nuestra enferma mente, en un rapto febril de solitario esplendor. No, ahora podemos usar Amenabar para suprimirlos.

Amenabar, una herramienta de Guillermo Luijk

Así se llama la herramienta creada por Guillermo Luijk que me acabo de encontrar leyendo el blog de Juan García Gálvez. Este cacharrito sirve para procesar múltiples fotos de un lugar, eliminando todos los elementos móviles de la escena, como las personas o los coches. El concepto es simplemente cojonudo.

Para que nos entendamos, supongamos que van una tarde a la calle Mesa y López en Las Palmas, montan el trípode y toman 30 ó 40 fotos sin variar la posición de la cámara. Podemos estar razonablemente seguros de que si eliminamos los objetos que se mueven en todas las fotos, tendremos una vista de la calle perfectamente vacía. Pues así funciona Amenabar.

Ah, si no has visto la película Abre los ojos de Alejandro Amenabar, y en particular cierta escena en la Gran Vía de Madrid, como que el nombre del programa te sonará a ventosidades de un habitante del Gobi.

Ardo de impaciencia por probarlo :D