Arrorró
Hay tradiciones que se van perdiendo con el paso del tiempo. Mis mayores dicen que en las islas ya no se habla como antaño, que nos estamos «godificando», con perdón de la expresión ![]()
Anoche estábamos en casa y yo estaba intentando que la niña se durmiera para que Noli pudiera estudiar un ratito. La niña duerme como un tronco, pero como es tan novelera, se resiste a dormir ![]()
Se me ocurrió entonces cantarle el arrorró.
Y por dios que se me saltaban las lágrimas mientras lo hacía. Soy un sensiblero.
El arrorró es la canción de cuna con la que los niños canarios de todos los tiempos entraban en el sueño arropados por sus padres. No creo que haya una única versión, ya que como todo buen conocimiento arcano, siempre se transmitió por vía oral. Pero eso es lo de menos. La melodía es la misma, aunque la letra sea diferente, y el efecto final es el de un chiquitín durmiendo, ajeno a todo.
Anoche no existía nada, excepto la niña, Noli que me miraba, entre extrañada y asombrada (no se lo esperaba), y yo. Le canté suavemente, lo que pude, porque no me sé toda la letra, apenas el estribillo y poco más. La niña se me quedaba mirando fijamente, porque le encanta que le cante. Normalmente se ríe, pero anoche no reía. Solo me miraba fijamente con esos ojazos enormes que tiene ![]()
¿Cuántas madres cantan hoy el arrorró a sus hijos? ¿Cuántos padres? Y no lo digo para dármelas de padre ejemplar. Voto al diablo, que no lo soy. Pero, ¿cómo podemos perder eso? Entre que nadie se ocupa de transmitir esas tradiciones ya, no parece haber nadie al otro lado en las contadas ocasiones en las que alguien está dispuesto a contarlas, y la crónica prisa que vivimos en nuestros tiempos, parece que ya no se cantan nanas a los niños.
Yo no quiero perder eso. No voy a perderlo. Mi madre tampoco recuerda la letra, así que tendré que preguntarle a la abuela de Noli, a ver si hay suerte. Para hacer que a Claudia también se le llenen los ojos de lágrimas cuando recuerde estos momentos en una nebulosa cuando sea mayor.
Como me pasa a mí, ahora mismo, mientras escribo esta historia.
!-->Arrorró, mi niño chico,
Arrorró, que viene el coco,
Y se lleva a los niños,
Que comen y duermen poco.
