Arde Gran Canaria (3)
Ayer estuve cruzando correos con los amigos a propósito del incendio, y la sensación generalizada es a partes iguales de rabia, asco y tristeza infinita. Le he pedido permiso a dos de mis amigos para reproducir aquí sus palabras, porque creo que reflejan el sentir de todos.
Estas son las palabras de Juan Carlos:
Este fin de semana se ha quemado Gran Canaria, y todavía sigue ardiendo.
Las noticias dicen que han ardido 3.500 hectáreas. Una hectárea son 10.000 m2, o sea un cuadrado de 100 metros de lado. Para que se hagan una idea, el terreno de juego del Camp Nou del Barça mide 105x68 m. Imagínense 3.500 Camp Nous llenos de pinos canarios ardiendo.
Gran Canaria tiene, tenía, dos pulmones verdes, uno es el pinar de Tamadaba, y otro es el pinar de Inagua, Ojeda y Pajonales. Por el pinar de Tamadaba quieren construir una autovía que llegue a la población más aislada de la isla, La Aldea, y el otro, el pinar de Inagua, Ojeda y Pajonales es el que está ardiendo mientras leen este correo.
Todavía recuerdo una acampada que hice cuando estaba en el cole a Inagua. El sitio estaba genial y nos lo pasamos de escándalo caminando por los senderos entre los pinos y los bichos. Yo que soy urbanícola hasta la médula, flipaba viendo los conejos, las aguilillas, los pájaros picapinos y los pinzones azules, que sólo vivía en Inagua. Los pinzones azules son, eran, una joyita de la ornitología canaria, estando en peligro de extinción, cómo no. Supongo que los que habrán quedado estarán en la unidad de quemados del hospital.
No había vuelto a ir a Inagua, pero «sabía que estaba allí», y que estaba igual que cuando yo fui, y eso era tranquilizador. No hace falta que vaya todos los días al Nublo para que se me hinche el pecho cada vez que hable de él. Ahora igual no podré volver a verlo como yo lo vi. Ni yo ni nadie.
¿Han pasado alguna vez por una carretera al lado de un monte quemado? Desolador es una gran palabra, pero ni se acerca a explicar lo que se siente al pasar con el coche por allí.
Qué asco de fin de semana.
Y estas son las palabras de Paco:
Es increíble lo que una sola persona puede destruir con tan pocos recursos; no teníamos mucho, pero lo que teníamos era precioso desde todos los puntos de vista. Tuve la fortuna de haber ido con mi amgio Juanca cuando estabámos en el colegio a un rincón de la isla que desconociamos, Inagua. Un lugar apartado y protegido de la mano del ser mas destructor que ha habido en la Tierra, el ser humano.
Alli nos enseñaron muchísimas cosas, pero aprendimos una de las más importantes: la fragilidad de nuestra isla y la preciosidad de tener un entorno natural único donde vivían especies animales y vegetales, casi todas en peligro de extinción (cómo no...), un rincón en nuestra isla redonda que nos hacía imaginar cómo era nuestro pequeño paraíso antes de la superpoblación y la puta explotación urbanística que nos ha hecho mitad de cemento mitad de pura roca.
Ahora somos un poco más cenizas de lo poquito que teníamos por culpa de... un loco? Creo que hay más de un responsable en toda esta tragedia, pero quizás ahora no sea momento de buscar culpables ÚNICAMENTE. Lo que hace falta es hacer campaña de nuestros recursos naturales, que los canarios aprendamos a cuidar lo poquito que tenemos. Es un verdadero asco ver cómo muchos tratan su propio patrimonio. A veces da la sensación de que piensan que todo es para siempre, independientemente de cómo lo cuides.
Lo más patético de todo esto, es que tiene que pasar algo tan terrible como lo que está pasando para que la gente reaccione, como siempre, cuando ya es demasiado tarde. Se me llenan los ojos de lagrimas solo de pensar todo lo maravilloso que vivimos en Inagua y me resulta casi imposible imaginármelo como nos cuenta Juanca... desolado. Solo espero que, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, el pino canario sea capaz de resucitar de entre sus propias cenizas con toda nuestra ayuda y colaboración para que sea lo mas parecido posible a lo que fue, cueste lo que cueste.
Probablemente los 200 pinzones azules que quedaban como especie endémica (y por ende en extinción en esta isla en la que cuidamos todo tanto) no tengan ya la misma suerte...


Reena dijo
Muy bonitos...y estoy de acuerdo en que ahora no se deben buscar culpables...todos sabemos quiénes son y cuando esto acabe recibirán su merecido.
Y si no...linchamiento popular.
31 Julio 2007 | 10:28 AM