Los más viejos del lugar que se dediquen como yo al noble arte de la ludopatía digital, recordarán un juegazo como la copa de un pino llamado Barbarian. Y si además tienen la mente sucia, como yo, recordarán el juego principalmente por su portada, bastante cachonda para la época, con una señorita llamada Maria Whittaker, bastante ligerita de ropa.

Si quieren soltar alguna lagrimita, aquí tienen la portada y la contraportada:

Barbarian

Ah, no tengo no idea de cómo se llamaba el tipo. Ni me interesa.

Al grano.

Este juego tenía todos los ingredientes para que, hoy en día, saliera una legión de Jack Thompson ansiosos de asesinar por fuego y jebi a todos los jugadores y desarrolladores que posen sus ojos sobre él: tías casi en pelotas, sangre, vísceras, cabezas cortadas, etc.

Pues ahora los tipos de AnaitGames nos traen una auténtica joya: el remake de Barbarian, hecho en flash.

Por el Monstruo Volador de Espagueti, qué brutalidad...