Cine a ciegas
Ayer iba en el coche con los señores Cóndor y Ácrata, y acabamos, como casi siempre, hablando del mundo del cine. Desviaciones raras que tenemos.
El caso es que en un momento dado estábamos comentando algunas películas de ciencia ficción y fantaseando sobre la conveniencia de quemar en la hoguera, previo despelleje, a todos los que abogan por doblar las películas extranjeras.
En ese momento me acordé de dos películas que para mí tienen un significado especial: Stargate y Pitch Black. Ambas son películas de ciencia ficción con presupuestos no demasiado elevados, y ambas tienen su buena legión de seguidores (Stargate más que Pitch Black).
¿Que por qué son especiales para mí? Les pondré en antecedentes: cuando empezamos a salir juntos Noli y yo, nueve años ha (dios, cómo pasa el tiempo cuando estás a gusto, jojo), solíamos ir al cine un fin de semana sí y el otro también. Éramos (somos) bastante cinéfagos, pero había una diferencia fundamental entre la forma en la que íbamos al cine hace ocho o nueve años y ahora.
Antes íbamos a ciegas.
En aquellos días, te enterabas de que iban a estrenar una nueva película por la tele y por el boca a boca, y te entraba el gusanillo. Sin embargo, teniendo en cuenta que íbamos al cine por ir, sin tener ninguna peli en mente, a veces nos encontrábamos con que no conocíamos ni una sola peli de la cartelera.
¿Qué hacíamos? Pues entrábamos a ver cualquiera en la su cartel nos llamara la atención.
Sí, ya sé, era una aberración, pero recuerden que dije cinéfagos, no cinéfilos. No éramos demasiado selectivos (después de viejo, ejem, me he vuelto más tiquismiquis).
Esa fue la manera en la que vimos Pitch Black, y fue la manera en la que vi Stargate con mis amigos. Salí impresionado de ambas películas, que son productos de ciencia ficción bastante dignos y entretenidos. Daba gusto entrar a ver una peli sin tener ni zorra y salir maravillado (ahora que lo recuerdo, me pasó lo mismito con Abyss).
Eso hoy no pasa. Es imposible ir a ver una película sin saber primero de qué va y hasta cuáles son los gustos sexuales de los actores. Cosas de la hiperconexión que nos brinda internet.
Reconozco que a veces echo de menos aquellos tiros a ciegas...
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mandy dijo
Ale, aqui tienes uno al que quemar en la hoguera, estoy absolutamente a favor de la traduccion de peliculas, exactamente igual que la de libros. Que si, que esta muy bien eso de disfrutar todo en su version original, pero eso es algo que solo pueden hacerlo unos pocos. Yo, como en cuestion de idiomas soy absolutamente incapaz de aprender ninguno correctamente(7 años de ingles apenas me sirvieron para poder leer a medias), solo de pensar en todo lo que me hubiera podido perder por no conocer el idioma...
Y si, estan los subtitulos, pero no es lo mismo.
Ojo, eso si, que sean buenas traducciones, no soy capaz de ver peliculas dobladas con acento mexicano...
13 Junio 2007 | 10:59 PM