El sábado pasado los de siempre nos fuimos a ver las estrellas, una vez más. Y no, no nos cansamos de observarlas. Además, es una buena excusa para ponernos a hablar de rayadas sin medida, que es lo que nos gusta }:-)

El caso es que queríamos probar en un sitio nuevo, y se nos ocurrió subir al campamento del Garañón. En otra historia separada les cuento cómo es el sitio y como llegar, para continuar con las fichitas de puntos de observación.

En esta historia tocan fotos :D

No nos costó mucho encontrar el campamento, pero claro, lo teníamos localizado mediante Google Earth. Las excursiones por el campo han cambiado mucho desde que existe ese programita. El caso es que cuando íbamos llegando vimos el Roque Nublo (nota mental: ampliar la información sobre el Roque Nublo en la Wikipedia, que casi no dice nada) recortado en el horizonte contra la luz del atardecer.

En ese momento puse el turbo. Mi amigo Óliver puso cara rara porque no le gusta que uno le pise al coche, pero de repente la Citroën Berlingo se convirtió en un todo terreno por arte del birlibirloque }:-) Necesitaba fotografiar ese atardecer. Y lo conseguí, a costa de salir corriendo del coche con la cámara a cuestas, atravesando un campo de picón a toda hostia y perdiendo una linterna en el camino (menos mal que Isra la encontró luego, jojo).

El esfuerzo valió la pena...

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

En algunas de esas fotos verán dos puntitos de luz: uno es la Luna y el otro es Venus. Esa noche estaban en conjunción junto con Mercurio, al que no pudimos ver por encontrarse muy bajo en el horizonte.

Cuando llegamos pensamos que se nos había vuelto a joder la noche, porque de repente se levantó una niebla espesa. Por fortuna no duró mucho, pero mientras tanto, aprovechando la coyuntura, nos pusimos a hacer el imbécil con el láser, como viene siendo marca de la casa.

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

Mejor no pregunten. Cuando el cielo se despejó, pudimos dedicarnos a observar las estrellas en toda su gloria. Hace tiempo que no veíamos un cielo tan limpio. Aproveché para fotografiar parte de Ursa Major, la Osa Mayor.

Observación astronómica desde el Garañón

También volví a acercarme al risco desde el que empecé a sacar fotos para capturar el Roque Nublo de noche, iluminado por la Luna (si tienes el monitor mal calibrado o hay mucha luz en tu habitación, te costará ver el Roque Nublo en las fotos).

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

La Luna estaba esa noche en cuarto creciente, y a pesar de que mostraba poco de su faz, era suficiente como para iluminar el cielo (jodiendo un poco la observación, de paso). Aún así, un solo vistazo a las alturas revelaba un montón de estrellas. En esta foto se ven la Luna, Venus, Castor, Pollux y Procyon (en la versión Flickr de la foto hay notas indicando dónde está cada estrella o planeta).

Observación astronómica desde el Garañón

En un momento dado nos tiramos cuan largos éramos encima de una manta que tengo en el coche para casos de emergencia (tampoco hace falta abundar sobre los casos de emergencia, oiga), y nos quedamos mirando únicamente a las estrellas, sin que nada nos distrajera. Se me ocurrió poner la cámara quieta encima de la manta, apuntando al cielo en larga exposición, a ver lo que pillaba. Cuando estaba revelando las fotos me di cuenta de que había pillado la constelación de Corona Borealis o la Corona Boreal (echen un buen vistazo por si me equivoco de constelación).

Observación astronómica desde el Garañón

El punto hard freak de la jornada vino justo al final, cuando nos íbamos. Nos montamos en el coche, que casualmente quedaba orientado a un cartel de una encrucijada de caminos rurales, con el bosque al fondo. Los cuatro nos quedamos mirando fijamente porque aquello acojonaba. Alguien sugirió hacer una foto al mismo tiempo que yo me bajaba del coche para coger la cámara y hacerla.

Haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad saqué las fotos. En esos momentos lo único en lo que podía pensar era en la película The Blair Witch Project, jojojo. Hay que joderse la de ruiditos extraños que se oyen en un bosque por la noche }:-)

Observación astronómica desde el Garañón

Observación astronómica desde el Garañón

En definitiva, una de las mejores noches de observación astronómica a la que he ido. Habrá que repetirla con Luna nueva :D