Noventa y un años de diferencia
Esa es la diferencia de edad entre mi abuela y mi hija. Y, dicho sea de paso, mi abuela está encantada con la más pequeña de sus bisnietos. No hay más que mirarle la cara.
Por cierto, que ya quisieran muchos estar la mitad de espabilados que mi abuela a su edad
Solo hay que mirarle la cara de picarona que tiene.

