Ya les hablé en su momento de cafés que se fueron. Cafés ausentes. Cafés que ya no están con nosotros. Que nos abandonaron, perdidos en la inmensidad de las rugientes tripas de algún desaprensivo.

Pero no todos los cafés son iguales, qué va. Hay cafés que son friquis, como sus consumidores.

Nada como meterse todas las mañanas un jodido montón de rico espresso Lavazza cremoso, casi masticable, en una taza que recuerda a todos que están ante un jodido friqui.

Un café ausente y friqui

PS Siempre pueden comprarse la taza de marras en Thinkgeek y sentir el poder del espresso corriendo por sus venas }:-)