Sumergiéndome en las profundidades
Supongamos que van una mañana a trabajar en el coche, muertos de sueño. Algunos de ustedes escucharán música. Yo no. Tengo ricos mundos interiores que explorar.
La mayoría de la gente dice que eso equivale a estar como una cabra.
Algo de razón tendrán, porque vamos a ver, ¿qué puede llevarme a mí a las 6:30 de la mañana a acordarme de un juego de submarinos de 1984 que me tuvo enganchado durante un montón de tiempo? Me refiero al mítico Gato. Y sí, esa página tan escueta que les he enlazado es de donde podrán descargarse el jueguecito. Justo en el fondo de la página. Sí, es el icono ese del disquete que casi no se ve.

Como ya he dicho en repetidas ocasiones, todo lo que rodea la Segunda Guerra Mundial me fascina. Estoy seguro de que yo fui el gato de Winston Churchill en otra vida. O en su defecto, el puro que se fumaba. Si no, no se explica tanto trabe por mi parte.
Pero toda monomanía tiene sus submonomanías, y una de ellas son los submarinos. La guerra de submarinos merece capítulo aparte. Se regía por principios y objetivos diferentes, y se libró a una escala sin precedentes. Por otro lado, los combates de submarinos se parecen más bien al juego del gato y el ratón, como se puede ver en muchas películas.
Trasladar eso a un juego de ordenador tiene su enjundia. Hace años disfruté de un montón de simuladores de submarinos, pero el primero indiscutible fue Gato. Un juego cutre, en cuatro colores, pero en el que el juego del gato y el ratón quedaba perfectamente reflejado. Podía estar persiguiendo a un convoy durante horas echando mano del mapa de superficie para intentar localizar presas apetecibles.
Curiosamente, al igual que me sucede con los aviones, en el campo de los submarinos siempre me ha interesado más la tecnología que empleaba la Kriegsmarine en sus U-Boot que la tecnología aliada. Y eso que el juego de marras del que les hablo simulaba un submarino aliado: el USS Gato (SS-212) de la clase Gato.
Si quieren disfrutar de esta antigualla de juego, solo tienen que descargar DOSBox y trastear un poco con él para ejecutar el juego. Y si lo que quieren es saber hasta el último detalle de la flota de submarinos alemana que participó en la Segunda Guerra Mundial, pueden patearse U-Boat.net. Ahí encontrarás ese submarino que creías perdido y sobre el cual te daba apuro preguntar, criatura.
PS Yo solo quería comentar lo curioso que me pareció recordar el juego y he acabado escribiendo la biblia en verso.
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Jacob dijo
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
Las horas que tiré jugando a ese juego........Pero tío que haces. Dedicate a Claudia y deja de bajar juegos viciantes.
28 Marzo 2007 | 10:22 AM