My father's hands
Hay ocasiones en las que de repente sé que tengo algo demasiado bueno delante de mí como para dejarlo escapar sin fotografiarlo, o sin escribir sobre ello. O ambas cosas a la vez.
Eso mismo me pasó el viernes, en casa de mis padres. Justo cuando nos íbamos entré en el pequeño cuarto de estar en el que mi padre se dedica a trastear con sus cosillas. Y lo encontré trasteando.
Mi padre ha sido carpintero toda su vida, y la impronta de un oficio arcano se nota. Él y yo siempre hemos tenido nuestros más y nuestros menos, aunque en los últimos tiempos, quién sabe si por causa de varios cambios de perspectiva que ambos hemos tenido, hemos suavizado nuestra relación. Siempre he dicho que la rama genética paterna de mi familia está llena de mala leche. Caracteres encontrados, que dicen ![]()
Sin embargo, desde niño siempre me ha fascinado ver a mi padre trabajar con sus manos. Cuando vivíamos en La Atalaya bajaba al garaje, donde tenía su banco de trabajo y sus herramientas, para ver cómo creaba cosas. Es capaz de ejecutar las proezas más delicadas para, al siguiente instante, acometer los trabajos más duros. La edad no lo tiene para muchos trotes, pero cuando se pone a hacer algo, se nota que ama trabajar con las manos.
Por eso, cuando entré en la habitación y vi a mi padre montando la maqueta de marquetería de un barco que le regalé hace dos años, supe que tenía que fotografiar eso. Y hablar de ello. Aunque en ese momento no supiera lo que iba a decir. De hecho, me lo estoy inventando sobre la marcha.
Cuando le dije que iba a publicar las fotos en mi página, no pidiéndole permiso precisamente, se echó a reír y dijo que ya lo tenía asumido. Mira tú por donde descubro una vena de vanidad en mi padre después de tantos años. Me gustó, coño ![]()
¡Casi se me olvidaba! El título de la historia se me ocurrió a raíz de una canción de Eric Clapton titulada My Father's Eyes. Si él puede cantar a los ojos de su padre, yo puedo honrar las manos de mi padre escribiendo sobre ellas. Sirva esto como tributo, hoy, de forma impremeditada, en el día del padre.
PS Creo que el hecho de que mi padre esté dejando otra vez el puto tabaco ha influido bastante en su decisión de empezar a construir el barco ![]()









yeyo dijo
Me gustan, sobre todo las dos últimas.
Como sabrás, las manos también entran dentro de mis "muchas" obsesiones fotográficas.
Un abrazo.
20 Marzo 2007 | 10:02 AM