Twittertereando
Yo uso Twitter. Y todavía no sé bien para qué sirve. Es más, si tuviera que pronunciarme en firme, diría que no sirve pa na. Aún así, he puesto una opción en el menú de la derecha apuntando a mi perfil en Twitter.
Pero vamos a explicar esto pasito a paso. Twitter es un servicio que se usa para decir lo que estás haciendo en un momento determinado y que todo el mundo que tengas añadido como amigo en el servicio pueda verlo. Algunos lo han definido como microblogging, por decir algo. Es decir, yo pongo en Twitter algo así como «ahora mismo estoy cagando en el baño mientras escucho Desde el fondo del abismo de Obús» y mis contactos de Twitter sabrán enseguida que tienen que taparse la nariz y los oídos. Además, funciona a través de móvil y/o de mensajería instantánea (por ejemplo, con Google Talk), por lo que decir en cualquier momento lo que estás haciendo a través de Twitter es una chorrada.
Fantástico.
Yo empecé a usar esta cosa porque Álvaro me invitó y me dije a mí mismo «¿qué coño, por qué no?». Después de todo, si le cuento a todo el mundo que mis mejores historias son pergeñadas en el retrete, bien puedo pegar algunos microgritos en los que cuente pequeñas perlas de inspiración.
Yo sigo sin verle utilidad. Pero escribir en el blog tampoco la tiene, y aquí estamos
Por otro lado, tengo muy poca gente añadida como amigos en Twitter, más que nada porque no quiero saturarme con el equivalente de una charla de grajos sobre un cable telefónico.
Hay un montón de gente por ahí que se ha lanzado a describir posibles usos de Twitter, que no digo que no tenga, pero... Me da la impresión de que el proceso resulta un poco artificial: «ah, tenemos por aquí esta herramienta, veamos qué podemos hacer con ella». De todas formas, lo mismo ha pasado con la mitad de los inventos útiles de la humanidad ![]()
¿Y toda esta parrafada para qué? Nada, nada, lo decía por si alguien quiere apuntarse a Twitter, añadirme como contacto y contribuir a desentrañar el misterio de esta herramienta ![]()




mrbohnke dijo
Wop, wop. Yo lo uso básicamente para obligarme a ser consciente de lo que hago en cada momento, aunque no tiende a funcionar. A veces me despierto por la mañana, leo mi twitter con miedo y pienso: mierda, qué coño hice yo anoche...
Un uso razonable que le veo es el de enviar mensajes masivos al estilo grupos de sms, pero "de gratih"... tus coleguis saben que pueden ir preparando la cena cuando lean que vas saliendo de la oficina, por ejemplo.
Otro uso es el de montar una especie de secta psicópata anti-"alguien concreto"... Como ejemplo práctico: Eduardo Arcos; él escribe en todo momento lo que hace y dónde está, así que no debe ser muy difícil localizarle.
Pero son ideas, ya cada uno hace con su culo lo que quiera. Y si se lo quiere llevar a giñar escuchando rock español de los ochenta, oiga... mirusté.
14 Marzo 2007 | 11:36 PM