Infoxicación
La primera vez que oí el término «infoxicación» fue en tercero de carrera. Tavito, nuestro profesor de bases de datos, utilizó el término para referirse a lo que pasaba si efectuábamos una consulta que devolvía mucha más información de la que necesitábamos. De esa forma, recalcaba la necesidad de realizar un buen diseño de la información que queríamos almacenar.
Pero ya está bien de parrafadas técnicas, que agoto mi cupo mensual. Si buscan en san Google bendito el término, verán un montón de páginas que hablan sobre el tema, como esta disertación cojonuda de Perogrullo. Bastante vieja, además (tres años y pico ya). Así pues, o Tavito inventó el término y de repente empezó a usarlo un montón de gente, o bien podemos hablar de «definiciones convergentes» ![]()
Sea como fuere, el caso es que el término me vino a la cabeza por un comentario que Noli hizo el otro día. Mi padre está suscrito a la National Geographic, y yo, como buen hijo/buitre que soy, aprovecho para ratearle la revista todos los meses.
Un día de lectura, un mes de espera. Normalmente me cepillo la revista en unas horas, leyendo todos los artículos, que son cojonudos. Además, el otro día aproveché para leer la revista primero y volver a repasar el libro de fotografía digital de Mellado después, para refrescar conceptos.
Cada vez que hago eso la gente inevitablemente me pone la comparación gastronómica típica: leer tan rápido es lo mismo que comer rápido: no degustas adecuadamente el plato.
Y un cojón de equidna. No se trata de que yo lea rápido ni nada por el estilo. Hay mucha gente que lo hace, así que eso no tiene nada de extraordinario. Se trata en el fondo de la capacidad de asimilar información, y normalmente de eso tengo bastante (también tengo abuela, antes de que nadie pregunte).
Recuerdo que el gusanillo por absorber todo lo que podía, aprendiendo cosas de lo más diverso, me viene de la universidad. Normalmente me encontraba a Bleuge por los pasillos leyendo cualquier cosa, desde el arte de fabricación de espadas japonesas hasta la belleza artística de la generación algorítmica de fractales. Si hay alguien a quien admire en ese aspecto es a él ![]()
Poniendo esto en perspectiva, si leen en artículo que les enlacé más arriba verán cómo las posibilidades de acabar completamente infoxicados, con un stack overflow de tres pares de cojones, es máxima hoy en día. Sin ir más lejos, tengo una buena cantidad de blogs fichados en mi Google Reader, pero tengo que realizar poda selectiva de vez en cuando, porque siempre encuentro cosas interesantes que leer. Pero claro, no se puede leer todo.
Y ahí está la clave del asunto. Como me suele pasar de un tiempo a esta parte, suelo pensar en términos de lo que me ha tocado a mí vivir y de lo que le tocará a Claudia. Yo empecé esto de los ordenadores en la era desenchufada, cuando lo más próximo a estar conectado que conocíamos eran las BBS. Claudia crecerá rodeada de petabytes de información que tendrá que aprender a filtrar. Como dice una compañera del curro, el exceso de información es pura desinformación. Y tiene más razón que un santo.
Lo cual me recuerda que tengo que hacer una de esas podas en mis lecturas... ![]()


Moi dijo
Cuanta razón tienes, y cada vez me doy más cuenta que estoy seriamente infoxicado, pero es que no hay manera, quitas una lectura y acabas poniendo cuatro, ¿doctor, que me receta para este problema agudo que tengo?
26 Febrero 2007 | 08:31 PM