La columna del infierno
En ocasiones soy presa de pequeñas obsesiones. Como la que tiene mi mente ocupada en estos días: retocar la iluminación de las fotos con el Photoshop.
Ya sé, ya sé, debería dejarme de tanto retoque y sacar más fotos, que es lo que me gusta. Soy consciente de ello. Tranquilos, que esto es transitorio ![]()
El caso es que el sábado pasado estuvimos en La Lechucilla, un pueblo perdido del centro de la isla, cerca de casa de mis suegros, y me puse a sacar unas cuantas fotos aprovechando que el cielo estaba negro como boca de lobo.
He elegido algunas de esas fotos para probar las técnicas que describe José María Mellado en su libro. Como por ejemplo, esta foto, en la que hice algunos ajustes de los niveles de iluminación y varié la temperatura del color (muestro la foto original y el retoque):
En este caso me quedo con la versión retocada, más oscura e impactante.
Luego me puse a sacarle fotos a una columna que se recortaba contra el cielo, con la idea de hacer un ajuste de niveles por zona y obtener una imagen compensada tanto en primer plano como en fondo. Ahí va:
El cielo de la versión retocada me gusta más, pero el conjunto no me parece tan bueno... La columna parece un puñetero pegote,y no he logrado eliminar ese efecto.
Y aquí paro la historia. Publicar esto me ha costado un cojón. La Coctelera está más inestable que el uranio 235, y encima me cambia por toda la cara el contenido de lo que escribo. Cagüendios.






mandy dijo
Pues de las dos primeras, me quedo con la sin retoque. Cuestion de gustos.
8 Febrero 2007 | 11:25 PM