Siempre he querido viajar a दिल्ली
Voy a empezar a hablarles de una cosa que no tiene nada que ver con aquello de lo que quiero hablarles en esta historia.
Mm... Bueno, sí que tiene que ver, pero solo de forma tangencial. Así que no salgan corriendo, como cada vez que menciono las palabras World, of y Warcraft juntas.
¡Que no salgan corriendo he dicho! ¡COJONES YA!
A ver, les explico. Hace unos meses se lanzó la traducción al español del juego, el cual estaba solo en inglés, francés y alemán (como sucede con algunas empresas, a los españoles que les den por culo). El caso es que yo llevaba casi un año jugando al WoW y estaba acostumbrado a frases como esta:
Oye, nos vemos en Stormwind para vender algunos artículos.
Pues a mí Ironforge no me gusta; está llena de enanos.
Si no tienes nivel suficiente, ni te acerques a Stranglethorn Vale.
Pues nada, lanzan la traducción del juego, y de repente desaparecen Stormwind, Ironforge y Stranglethorn Vale, siendo sustituidos por Ventormenta, Forjaz y Vega de Tuercespina. Entre otros muchos nombres de lugares que fueron traducidos.
Maldigo los aparatos reproductores de los que decidieron traducir los nombres de los lugares en el juego. Durante un tiempo no había dios que se enterase de donde estaba nada, aunque conocieras el sitio como la palma de tu mano.
Ese fenómeno, que he enfocado en el juego, en realidad es muy común en toda la literatura, y les pondré un ejemplo sangrante.
¿Ustedes creen que el apellido de Bilbo en El Señor de los Anillos era «Bolsón»? ¡Y una leche! ¡Era Baggins. Y la balsadera de Gamoburgo era Bucklebury ferry, por ejemplo. Y así podría seguir hasta el infinito.
Como nos decía el Señor Ácrata al Señor Cóndor y a mí, no teníamos por qué rasgarnos las vestiduras ante la traducción del WoW teniendo en cuenta que ya nos habíamos tragado cosas mucho más brutas con El Señor de los Anillos.
Y llevaba razón el hombre (no se lo digan, que luego se ufana). Lo que pasa es que nunca leí la versión original de The Lord of the Rings, y sin embargo sí conocí la versión original de World of Warcraft. Ese hecho hacía que tolerase una traducción pero no la otra.
Entiendo que se traduzcan los nombres de los lugares, porque si no lo haces, no lograrás conectar con los lectores (o jugadores) que hablen una determinada lengua.
Aunque todavía me acuerdo de haberme leído la saga The Elenium de David Eddings con un héroe llamado Sparhawk que se convirtió, como por ensalmo, en Falquián, en la saga The Tamuli, porque el traductor decidió que el nombre inglés no era adecuado.
Quizás por eso entiendan que tenga que decir que siempre he querido viajar a Delhi, en lugar de soltar el palabro hindi que pone en el título de la historia (si me he equivocado, las quejas al maestro armero a la Wikipedia).
¿Qué, decimos New York o Nueva York?
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Lucas dijo
Por eso detesto las traducciones de peliculas, juegos o libros hechas por españoles (con el perdón de los coñocientos mil españoles que deben leer este blog).
Las peliculas hay que verlas en idioma original y subtituladas!
Los juegos hay que jugarlos en idioma original (supongo que casi siempre es inglés)... no soportaría jugar WOW con nombres como los que mencionas.
Y los libros hay que leer las traducciones latinoamericanas, que dejan los nombres en inglés quietos...
Me pasó igual que a ti con El Señor de los Anillos... nada como leer la obra original con los nombres originales.
5 Febrero 2007 | 08:07 PM