Hoy tengo el día videojueguero, damas y caballeros. Se joden. Acabo de jugar una partidita corta al WoW y tengo un momento cachondo }:-)

Los videojuegos han sufrido una involución evolución desde aquellos lejanos tiempos del Pong. A veces me pongo en plan nostálgico y echo de menos un poco de diversión simple, sin necesidad de quemarme las neuronas. Será por eso por lo que me estoy pensando si devolverle a Sinsangre el juego Trauma Center: Under the Knife para la Nintendo DS que me ha prestado }:-)

Por lo tanto, da gusto encontrarse con joyitas como Knytt.

Knytt

Veamos, para ponerles en antecedentes, Knytt es un juego de plataformas freeware, gratis total. Pero decir simplemente que Knytt es un juego de plataformas es como decir que un condón vibrador con sabor a mango-papaya no es más que un profiláctico: no le hace justicia.

Hace años yo jugaba a juegos de plataformas un día sí y otro también. Eran mejor que el sexo (mentira, pero ustedes estaban esperando que dijera algo como esto, como buen ludofriqui que soy). Y gracias a jugar a joyas como el Bubble Bobble, por ejemplo, mi coordinación mano-ojo era la hostia en hexámetros homéricos.

Pero creo que me hago viejo. Demasiado juego de rol y hostias, como quedó demostrado el otro día en casa de Sinsangre, jugando a no-sé-qué juego en la Virtual Console de la Wii. Ahora me matan en los títulos de crédito, más o menos. Snifff...

Por eso cuando leí la COJONUDA crítica de Knytt hecha por Ikael, de Anait Games (ya quisieran muchos redactores «especializados» para sí el amor digital que destilan estos tipos por los videojuegos), me lo bajé sobre la marcha y me puse a jugar un rato. Un rato largo.

Yo no les digo más del juego, porque para eso Ikael ya lo ha dicho todo y más. Solo quisiera que estuviera para la Nintendo DS. Buenos vicios me iba a meter yo, jojojo.

PS Leo en los comentarios que hay otro juego de la misma gente, Within a Deep Forest, que también está cojonudo. Descargando que es gerundio.