A nadie se le escapa que hace un tiempo bastante atípico para esta época del año. Aquí en Canarias, el tiempo no ha dejado de empeorar desde el 1 de enero. Y por «empeorar» entiendan «calentarse». Cada vez tenemos más calima.

Hoy hemos salido a comprar unas cosillas y yo he ido en mangas de camisa, porque la temperatura es más propia de junio que de enero. A ver si no se nos jode la sesión de observación astronómica de esta noche :D

El caso es que ayer estaba hablando con una compañera de trabajo sobre el tiempo de mierda este que tenemos cuando me soltó una frase curiosa:

Mariposas en enero... Dónde se ha visto eso.

La verdad es que no tengo ni la menor idea de cuál es el ciclo de vida de las mariposas, y si es habitual o no verlas en enero, pero si ella lo dice, por algo será.

El caso es que anoche iba yo a casa de mi amigo Sinsangre a pasar un rato friqui jugando con la Wii y ajustando su ordenador, cuando me di cuenta de que todo el rato había mariposas estallándose contra el cristal del coche. Parecía que estuviera nevando. Nevando mariposas, claro. Y eso no me suena a mí que sea muy normal que digamos.

Agárrense los machos, porque el calor que vamos a pasar este verano será de antología.

Odio el calor. Quiero irme a vivir a Noruega }:-)