Nuestro acervo cultural se está perdiendo irremisiblemente. ¿Ven el título de esta historia? Es una expresión canaria muy castiza que viene a significar algo así como «sí, hombre, no me jodas», según el grado de hastío que utilice tu interlocutor }:-)

Acabo de utilizar esa expresión hablando con mi amigo Klonical, que me cae muy bien, aunque negaré haber dicho esto. Enseguida me ha preguntado que qué coño era eso, y eso que es tan canario como yo.

Sobre la marcha se me ha encendido la bombillita y me ha dado por buscar la expresión en Google. Horror y desolación. Solo hay un sitio en el que alguien haya usado alguna vez la expresión, en Trapera, un blog canario de rancio abolengo. Bueno, supongo que ahora al buscar en Google saldrá también este blog.

Como en el fondo soy más del campo que una cabra follando en medio de un prado de margaritas silvestres, uso muchas expresiones campestres de mi tierra, y en la mayor parte de los casos, la gente se me queda mirando como si viniera de otro planeta. Sí, hombre. Del planeta Atalaya de Santa Brígida, isla de Gran Canaria, concretamente.

Pues eso. Ayúdamelo a coger que es macho.