Ensoñaciones febriles
Menuda semanita que llevamos Noli y yo. Justo cuando empezaba a recuperarme, pilla ella la gastroenteritis. Los únicos momentos en los que hemos visto la calle desde el 31 de diciembre son los de las salidas a urgencias. En fin.
Pero hasta de eso puedo aprovechar para hablar, que todo entra en este saco de chorradas que es mi blog. Mi buen amigo el Señor Cóndor siempre me ha dicho que ni se me ocurra jugar al World of Warcraft si tengo fiebre, porque las pesadillas que tendré serán de espanto. Tuve ocasión de comprobarlo la noche del 1 al 2 de enero ![]()
El día 1 Noli y yo decidimos quedarnos en casa a descansar de la juerga de nochevieja. Entre otras cosas, estuve un rato jugando al WoW y leyendo el tercer volumen de la Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin.
Bueno, debo decir que estuve jugando mucho al juego y leyendo mucho el libro.
Pero claro, yo no sabía que iba a darme fiebre por la noche. Lo peor de todo es cuando se te mezclan en la cabeza las cosas que has hecho durante el día, sin que tengan ni pies ni cabeza. No sé por qué, entre vomitona y vomitona me daba por pensar que me habían secuestrado los Fossoway de la Manzana Verde (y digo yo, ¿no podrían haberme secuestrado los Tully de Aguasdulces?) mientras sonaba la música de la ciudad de Forjaz a todo volumen en mi cerebro. Tranquilos, cosas mías.
Me cago en la puta, casi le cojo asco al juego y al libro. Menos mal que uno es inasequible al desaliento, que si no...
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polidori dijo
Sí, eso, tú continúa... ¡impasible el alemán!
Oye, y con toda esa vomitona, ¿vas a adelgazar? Je.
Saludos desde un Madrid intermitente (lo digo por lo que entro en el blog, digo...).
4 Enero 2007 | 08:34 PM