Ayer estuvimos de asadero con nuestros amigos de la universidad, amigos de los que ya les he hablado en alguna ocasión. Dentro de un momento les hablaré de una reflexión de retrete que tuve al respecto.

De lo que quería hablarles hoy fue de un motivo de jolgorio y cachondeo que tuvieron mis amigos en el asadero. En un momento dado, pelados de frío (habría unos 8º, con muuuucha humedad y niebla), les dije que no tenía frío en los pies porque tenía puestos unos dedocalcetines de vaquita.

«¿Lo qué?», dijeron ellos.

Ellos me conocen. Sabían lo que iba a hacer. Cabrones.

Mis dedocalcetines de vaquita

Tenía que enseñarles el calcetín. Tenía que hacerlo. Y ellos sacar una foto. Y yo publicarlo en el blog }:-)

PS Sí, tengo las patas peludas, qué pasa. Soy un macho ibérico.