El domingo estaba sentado en el patio de la casa de mis suegros leyendo el segundo volumen de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin (ya les contaré lo que estoy disfrutando con estos puñeteros libros, ya). De repente me quedé mirando embobado a la planta que tenía al lado y sufrí uno de mis fotoimpulsos habituales. Fui corriendo a por la cámara antes de que se perdiera la luz y me lié a tirar fotos :)

La luz del atardecer es particularmente buena para sacar fotos, no solo por su calidez, sino también por la longitud de las sombras, que le dan mucho volumen a la escena.

Ahí van, como siempre, sinpiedefotonihostias™

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

Atardecer dorado en la Cruz del Herrero

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