No soy el único que se queja de la puta calima por estos pagos. Pero es que la situación es bastante porculizante, diría yo.

Aquí estamos, en pleno 20 de noviembre, con aire caliente del Sahara en el rostro y una cantidad de polvo en la atmósfera capaz de ampliar el perímetro de la isla.

Tres días de buen tiempo hemos tenido, con lluvias y tal. Tres putos días. Y vuelta a la carga.

Cada vez tengo más ganas de ver el documental An Inconvenient Truth (Una verdad incómoda) de Al Gore, para acojonarme un poco.

Puta calima en pleno noviembre

Puta calima en pleno noviembre

PS Le he pedido a mis amigos que hagan una foto de la calima desde sus lugares de trabajo o residencia, pero hasta ahora han pasado de mí como de las deposiciones frescas de rinopiteco macho }:-)