Catapultarse tiene su ciencia
Esto que voy a escribir es más propio de Omalaled que de mí mismo y de mi mecanismo, pero oye, la cosa resulta curiosa, así que p'alante.
Luis, un compañero mío del curro, estuvo las pasadas vacaciones en Santoña, en Cantabria. Cuando estaba dando vueltas por allí vio una exposición de catapultas. Y entró.
Sí, qué pasa, yo también hubiera entrado, oiga. ¿Cuántas veces va a tener uno en la vida la oportunidad de ver una exposición de catapultas? Pues eso.
El caso es que sacó unas fotos de unos carteles curiosos que explicaban que el diámetro óptimo del ovillo de torsión de la catapulta (la parte que se enrolla en el travesaño inferior para hacer que la catapulta salta, er, catapultada) tenía que ver con cálculos de raíces cúbicas en los que intervenía la masa del proyectil y la longitud del brazo de la catapulta.
Y tranquilos, que no voy a poner las ecuaciones. Si lo intentara caería fulminado, aunque Luis y un colega se mascaron planteando las ecuaciones y resolviéndolas. Eso es moral. Y yo tengo un dolor de cabeza de espanto, así que paso.
¿Ah, crees que estoy hablando de catapultas medievales? No, hombre, no. Me refiero a catapultas griegas. De la época de Eratóstenes. Aquí tienen las fotos de los paneles, obra y gracia de Luis (si pinchan en ellas irán a la versión en Flickr, más grande):
Y como dice Luis:
Lo que me acojona de estos griegos es: ¿cómo coño se les ocurrió que el diámetro de la cuerda tenía que ver con la raíz cúbica de la masa del objeto lanzado? Y en segundo lugar, ¿cómo coño construyeron el artilugio mecánico para calcular la raíz cúbica?
En mi opinión, si no hubiera sido por el retroceso de la Edad Media, a estas alturas con la ciencia heredada de los griegos estaríamos caminando por la superficie de Plutón en mangas de camisa y sin equipo de respiración.
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encefalogramaplano dijo
Hombre, visto para lo que se usa la ciencia, también se podría decir que a estas alturas, y gracias a mediar el retroceso de la Edad Media, no nos hemos extinguido y no dominan el Universo Conocido los descendientes de las cucarachas. Vamos, que nos hemos dado un tiempito (unos cuantos siglos) antes de autoextinguirnos.
Por decir algo.
10 Noviembre 2006 | 07:00 PM