Evolución cinéfila
De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que voy al cine con mucha menor frecuencia que antaño. ¿Y saben por qué? Porque la inmensa mayoría de las películas que suelen estar en cartelera son una puta mierda.
Perdón, corrijo: son una puta estafa de mierda. Los guionistas y directores deben pensar que los espectadores son gilipollas, porque si no, no se explica que intenten colarnos semejantes porquerías. Y no daré nombres, más que nada porque la lista es tan larga que me aburre.
Otra cosa de la que me he dado cuenta es de que cada vez más me apoyo en ciertas opiniones a la hora de ir a ver una película o descartarla. Sí, ya sé que las opiniones son como los culos: todo el mundo tiene uno y el de los demás apesta. Pero hay opiniones y opiniones.
En particular me refiero a las opiniones de los colaboradores de Blogdecine. Yo odio de forma uniforme a los críticos de cine. Jamás les he hecho ni puto caso. Pero los colaboradores de Blogdecine me parecen gente común y corriente, y lo que es más importante, independiente. Además, para cada película hay tres o cuatro críticas diferentes que puedes sopesar.
Hasta ahora no me han decepcionado nunca, y las apreciaciones de los redactores suelen coincidir bastante con las mías. Aunque también es verdad que podría tratarse de una inversión causa/efecto ![]()
Echen un vistazo a Blogdecine, a ver si les convence ![]()
