El Señor Cóndor echará una sonrisilla al ver el título. Él y yo sabemos por qué }:-)

A lo que iba. Acabo de ver una historia inusual en «Historias de la ciencia», el blog de Omalaled. Y digo inusual no porque me resulte rara en sí misma, sino porque los textos de Omalaled no suelen ir en esa línea tan gamberra. Eso sí, el hombre justifica perfectamente la historia, aunque como él sabe, el cachondeo está asegurado }:-)

Todos sabemos que, sobre todo en cuestión de sexo, si algo puede hacerse, se hace. Punto. ¿Que puedes meterte una pata de jamón serrano por el back door? Pues se hace.

Porque, ¿cómo coño puede meterse uno una pelota de tenis en tan sacrosanta parte, por el amor de Jah? Como bien dice Omalaled, con esos pelillos (los de la pelota, por supuesto).

Si es que... :D

PS El retorcido título viene a cuento de meter cosas por el recto, en lugar de sacar el recto, como se ve en el vídeo que enlazo }:-)