¡Que me parta un rayo!
Espero que eso no fuera lo que pensó Kane Quinnell cuando sacó esta fotografía que casi le cuesta la vida:

El hombre se dedica a fotografiar tormentas, y cuando fue a fotografiar esto da la casualidad de que le cayó un rayo al ladito. Y el tipo tuvo la presencia de ánimo (o la increíble suerte/rapidez/karma) para sacar la foto antes de salir volando dos metros y quedar ileso.
Luego entró en la casa y pasó la foto al ordenador. Menudo subidón.
Este es de los míos ![]()
PS Lean la noticia original en Daily Mail si quieren más detallitos.
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Dunkelheit dijo
¡¡¡JodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrRRRR!!! ¡A-co-jo-nan-te! ¡Eso sí que es un viaje!
13 Octubre 2006 | 02:12