Que mi sobrina es una monada, es algo que nadie duda. Además, la chiquilla tiene una facilidad para la risa solo comparable con su facilidad para la mala leche. Tiene a quien salir, por supuesto. A toda una rama de la familia encabezada por su padre y por su tío }:-)

Ayer fuimos con la familia a la cumbre de la isla, de puro dominguero, para sentarnos bajo los pinos y comer como si nos fuera la vida en ello, para luego echar la correspondiente siestecita mientras la pinocha (agujas de pino) se nos metía en los calzoncillos.

A todo esto, mi sobrina descubrió una fuente en la que poder remojarse la cabeza, y se armó el belén. Entre que a ella le gusta posar y a su tío le chifla sacar fotos, me volví literalmente loco.

Aquí está la mejor foto del lote, según creo yo. Disfrútenla.

Mi sobrina Nerea, jugando en la fuente

A eso se le llama captar el momento, señores. Awesomidad por todos los lados ;)

PS No, el nombre de la historia no es casualidad. No he podido evitarlo después de ver la fábula de Shyamalan :)