La pasada gloria de Roma
Ayer estaba charlando con una amiga de forma virtual (virtual era la charla, no la forma de la amiga, que todavía no estoy tan degenerado, cojones), y le conté una batalla sobre el Imperio Romano que tenía por ahí almacenada desde hace eones. Les daré una versión resumida aunque no venga muy a cuento:
En los tiempos del Imperio Romano hubo buenos emperadores y malos emperadores. El problema, como casi siempre, deviene del poder absoluto que se otorga (o toman) algunos individuos. Había muchos que eran absolutamente déspotas. Y lo normal es que los déspotas tengan miedo. Miedo de que los demás demuestren ser más inteligentes que ellos y todo eso. Ese tipo de emperadores solían ser brutales. Y reprimían con violencia a cualquiera que destacara un ápice. Por lo tanto, la primera regla de la supervivencia es: «no te harás notar; serás discreto». Esas situaciones llevaban al inmovilismo más absoluto. Ya que nadie movía un dedo si no lo ordenaba el Emperador. Aunque tuviera buenas ideas.
Ya, ya sé que esto es una batallita en toda regla, pero me ha recordado que tenía que poner por aquí una reseña de la saga sobre la caída de la República Romana, narrada por Colleen McCullough. Ahora me estoy leyendo el tercer libro de la saga, éste:
No quiero aburrirles contándole con pelos y señales de qué va la historia... Además, no podría aunque quisiera. La obra es absolutamente mastodóntica, con seis novelas que no bajan de las 800 páginas y con letra pequeñita. Es decir, que densidad de información van a tener a la punta pala.
¿Qué podemos encontrar en estos libros? Intriga política, putería, costumbres familiares romanas, una explicación detallada del funcionamiento jurídico de la República, traiciones, batallitas, y un largo etcétera.
¿Aburrido? No, no lo es. Cuando empecé a leerme el primer libro lo hice con muuuuchas reservas, sobre todo teniendo en cuenta que desde el principio se ve un tono bien diferente al de la saga sobre Marco Didio Falco, de Lindsey Davis.
La clave está, como no, en la forma de narrar de Colleen McCullough. En una novela histórica, lo más importante es que sientas como si fueras un tipo invisible mirando por encima del hombro de personas que murieron hace siglos, de forma que su entorno no te resulte completamente alienígena. Si creen que una descripción pormenorizada de los mecanismos de votación del Senado de Roma no es entretenida, deberían echar un vistazo a los libros de esta señora, porque en mi opinión no sobra nada.
Bueno... De vez en cuando hay algún salto temporal un tanto brutal, pero es que la trama abarca muchos años, así que imagino que es normal, aunque enseguida te pones en situación. De todas formas, solo me he leído dos y voy por un cuarto del tercero (procuro espaciarlos y leer otros en medio, para no empacharme), así que no sé si el resto de la saga mantendrá la calidad de los primeros libros. Espero que sí ![]()
Para los interesados, estos son los títulos de la saga:
- El Primer Hombre de Roma
- La Corona de Hierba
- Favoritos de la Fortuna
- Las mujeres de César
- César
- El caballo de César
Si les gusta la novela histórica, no lo duden ni un segundo, porque Colleen McCullough sabe de lo que habla, y lo que es más importante, es capaz de transportarnos a la tumultuosa Roma de los últimos días de la República.
Dejen que siga leyendo la arenga de Lucio Cornelio Sila desde los rostra de Roma tras su entrada triunfal...
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unomas dijo
Hasta ahora no sabía que trabajaba en "Roma" :)
24 Julio 2006 | 06:11 PM