Tres lugares, tres historias
Hace un tiempo que tengo pendiente publicar una historia sobre las aventuras del Nómada, fotógrafo que colabora habitualmente con Quésabesde.com, una de mis lecturas de referencia sobre fotografía. De hecho se me han acumulado tres historias sin publicar nada, así que voy a condensarlas un poco. Recomiendo que se las lean, porque son muy buenas.
Los kirguises del Pamir

La primera historia nos habla de los kirguises del Pamir, una tribu nómada que vive en una meseta de Asia central, a más de 4000 metros de altitud, en la cual confluyen las cordilleras más altas del mundo. Mi frase favorita es esta:
El Pamir, un inmenso altiplano flanqueado por las más grandes cordilleras del mundo, es uno de los lugares del planeta donde la luz es más pura; tanto, que los límites de la visión aumentan extraordinariamente y se puede distinguir con facilidad objetos muy lejanos.
Xinjiang, la patria de los uigures

La segunda historia nos habla de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, una provincia de China con la mayor concentración de desiertos del planeta, como el desierto del Gobi (en la foto).
Ahí va mi pasaje favorito:
Un paisaje que sin duda debió parecer aterrador a aquellas caravanas que lo bordeaban en su tránsito por la Ruta de la Seda. Para muestra, un botón: Taklamakán significa en el idioma Uigur «si entras, no saldrás».
Kashgaria: la epopeya de las caravanas en el corazón de la Ruta de la Seda

Esta es la tercera historia sobre la región de Kashgaria, núcleo central de la Ruta de la Seda. Los pueblos de la región comprendían y aprovechaban el poder económico y militar que les confería el control de la Ruta de la Seda, auténtico nudo de comunicaciones entre Asia y Europa.
Refiriéndose a viajar solo por aquella región, el Nómada dice:
!-->Sin embargo, aquello no era lo que más temían; para ellos, el peor de los destinos era terminar demente, enloquecido por la soledad prolongada sobre las arenas del desierto. Todos conocían viajeros que habían acabado su vida viviendo en cuevas, con aspecto y mirada de animal, olvidando quiénes eran, de dónde venían y a qué familia o clan pertenecían.
