Compulsión bloguera
Tengo algunos compañeros de trabajo de natural desgraciaos perdidos. Como saben que uno escribe mucho en el blog, han pensado que deben cuidar de mi salud y me han mandado los diez principios por los que ya no importa la frecuencia de publicación de un blog.
No dudo que estos principios sean razonables, pero a mí me la pela, vamos
Yo, mientras pueda publicar, publico, y cuando no pueda, dejo de hacerlo. Hay días en los que publico más y días en los que publico menos, y siempre depende de un montón de factores que mayoritariamente no controlo (léase marrones varios) ![]()
Hasta me han recomendado que lea blogueros anónimos... Lo cual es deliciosamente incongruente, porque eso es un blog ![]()
