A ver, hagan un ejercicio de imaginación.

Cierto tipo, calvo vocacional para más señas, llega a su casa por la noche después de un duro día de trabajo (ejem). Nada más llegar su señora y futura mamá le mira con cara de picarona y le enseña un paquete que ha comprado.

«Coño, no es mi cumpleaños ni nada parecido», piensa él. En esto que ella, que sabe interpretar las expresiones del calvo como nadie más sabe hacerlo, dice «no, no es para ti, es para el bebé».

Ese es un momento de ceja levantada, como se conoce comunmente. El caso es que el calvo saca la bolsa del paquete y se encuentra... Bueno, será mejor que lo vean con sus propios ojos.

Ropa de vaquita para nuestro futuro retoño

No, si Shenka iba a tener razón... }:-)