¿Alguna vez se han preguntado por qué ya no se hacen aventuras gráficas? Bueno, sí, se lanza al mercado alguna que otra, como la genial «The Longest Journey» y su prometedora segunda parte, «Dreamfall». Son honrosas excepciones en un paraje completamente desolado.

Las aventuras gráficas alcanzaron su máximo esplendor gracias a LucasArts con joyas como «Maniac Mansion», «The Secret of Monkey Island» o «Indiana Jones and the Last Crusade». Cualquiera de estos juegos estará en la lista de mejores juegos de la historia para mucha gente, créanme. La mezcla de aventura, humor, diálogos desopilantes, tramas enrevesadas y escenarios preciosistas (para la época) era mucho más de lo que podías esperar en cualquier otro juego.

Pero, como les dije, ya no se hacen aventuras gráficas. Si quieren ver una explicación muy buena (y extensa) del fenómeno, les invito a leer el ensayo «Tocata y fuga de la aventura gráfica». Este ensayo recorre la historia de las aventuras gráficas pasando por LucasArts, Sierra (no me olvido del increíble «Gabriel Knight») e incluso Dinamic. El ensayo resulta bastante sesudo (y repito, extenso), pero si te interesa el tema, vale la pena leerlo.