Vuelta a mis fueros linuxeros
Lo más probable es que lo que voy a contarles en esta historia no les importe un carajo, pero como bien mirado casi todo lo que escribo podría entrar en dicha categoría, total, ¿para qué quitarme el gusto?
Hace un tiempo les conté que tuve ciertos problemillas instalando Kubuntu, una distribución de Linux, en mi cacharro. En su momento fui un linuxero de esos que echaba espuma por la boca cada vez que oía hablar de Linux, pero como con el paso del tiempo al final solo uso el ordenador en mi casa para jugar, acabé teniendo instalado únicamente Windows XP. Y no lo digo como excusa, sino que constato un hecho.
El caso es que después de varios ataques de fiebre linuxera y gracias a los efectos corruptores de Víctor, mi compañero de fatigas laborales y pseudoprimo (yo intento que se compre el World of Warcraft y el intentaba que me instalara Kubuntu), he acabado volviendo al redil, como diría el otro.
Para que conste, de cara a la posteridad, les diré que en su momento obtuve un error muy grosero en el arranque del sistema, el error 21 de GRUB, que es el gestor que controla el arranque del cacharro cuando tienes múltiples sistemas operativos instalados.
El problema es que GRUB utiliza directamente la BIOS (lo que aparece si le dan a la tecla «Supr» cuando arrancan) para averiguar el tamaño de los discos duros, y como mi BIOS es más vieja que matusalén (del año 2000), no es capaz de determinar el tamaño correcto de mi disco duro primario de 250 GB.
¿Solución? En lugar de poner a mano (o mediante la opción de detección automática de discos duros) los parámetros de los discos duros, ponemos la opción «Auto» en la BIOS para todos ellos. Mano de santo. El GRUB sabe ahora lo que tiene que hacer.
En fin, si no me fallan los cálculos, la mayor parte de mis lectores son no técnicos, pero no quería que esta perlita de conocimiento se perdiera como lágrimas en la lluvia, parafraseando a Roy Batty.
Ah, no he podido evitar una lagrimita friqui con mi querida consola...

PS Por supuesto, estoy escribiendo esta historia usando Firefox en Linux, of course. Lo que más echo de menos son los atajos de teclado, así que ahora toca buscar algo que me ayude a redactar las historias.
!-->