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La Coctelera

Ad astra

El blog es de Chuck Norris y me lo follo cuando él quiere

28 Marzo 2006

Camino de San Mateo por Siete Fuentes

Como les comentaba ayer en la historia sobre las fotos del Roque Bentayga, el sábado fuimos a hacer senderismo a las cumbres de nuestra isla. Teníamos todos los ingredientes para una caminata memorable: 18 personas animadas y dispuestas a comer kilómetros, un día espléndido, vistas inmejorables y mochilas bien pertrechadas.

Al final el día fue memorable. Vaya que sí. Joder. Voy a empezar a pensar que realmente tengo gafe con las caminatas (más de uno me recordó cierto desgraciado episodio en las Cañadas del Teide). Pero no vamos a adelantarnos, ¿verdad? Vamos por partes.

Ah, antes de que se me olvide, tienen todas las fotos en un álbum de Flickr, por si quieren echarle un vistazo.

El sendero

El camino que recorrimos se llama exactamente como el título de la historia. Si coleccionaste alguna vez las fichas de senderismo que regalaba el periódico Canarias7, realizadas por Manuel Cardona Sosa, es la ficha número 13 (¡coño!) del grupo «cumbre central 2». El camino tiene unos 7.5 kilómetros y va desde la Degollada de la Capellanía, en la carretera GC-130 (la que va desde el Pozo de las Nieves a Telde) hasta Vega de San Mateo (les enlazo los archivos KMZ para Google Earth).

Ah, por cierto, el camino está identificado como PR-10, es decir, es un sendero de pequeño recorrido en contraposición a los senderos de gran recorrido (lo pongo por culturilla).

El comienzo

Como les decía, el día estaba espléndido. El plan era dejar uno o dos coches en San Mateo e ir con el resto al punto de partida. Éramos 18 personas (hay que ver el poder de convocatoria que tiene cierta amiga mía...) y nos hicimos la preceptiva foto de grupo antes de empezar, que no publicaré aquí :) Qué tiempos más felices. Snif.

En fin, que las vistas prometían, y mucho.

Una vista del camino a San Mateo por Siete Fuentes

So far, so good, como diría un inglés. El único problema que tuvimos al principio fue un problema de orientación. Como yo ya había hecho la caminata me fie más de mi instinto que de los carteles, y tiramos por un camino equivocado. Menos mal que enseguida nos dimos cuenta de que no iban por ahí los tiros. Y no me empiecen a mirar raro, joder, que tampoco fue para tanto. Solo perdimos 5 minutos.

Leves problemas intestinales

Pues nada, a eso de las 11:20 empezamos en la parte correcta del camino. Hacía bastante calorcito, pero nada como lo que sufrí en las Cañadas del Teide. Después de eso me tomaría un martini con Satanás y me quedaría muy ancho. El único problema es que notaba una cierta flojerilla intestinal en forma de producción exagerada de metano. Recuerdo que pensé «vaya por dios, tenía que haber hecho aguas mayores antes de salir», pero nada. Uno es un hombre. Puede aguantarse las ganas. Sí señor.

Ah, por cierto, no es que me esté entregando a un ataque desenfrenado de escatología. Todo tiene su razón de ser. Ahora llegamos.

El camino discurría bajando la Cañada de Siete Fuentes en dirección a la Hoya del Gamonal. Desde ese punto se dominaba buena parte del noreste de la isla, incluyendo Las Palmas:

Panorámica del camino a San Mateo por Siete Fuentes, con Las Palmas al fondo

El camino siempre iba en descenso, teniendo a un lado la Montaña Arenas, con el Roque Saucillo detrás, y por otro lado el Picacho de Camaretas (Noli ya les habló en una ocasión de Camaretas con motivo de un incendio). El camino nos llevó a un lugar llamado Casas de los Ingleses (pueden ver el Picacho de Camaretas a la izquierda).

Casas de los Ingleses, cerca del Picacho de Camaretas

GRAVES problemas intestinales y un menisco que quería independizarse

Proseguimos nuestro descenso a ritmos dispares. La gente iba un pelín rápido para mi gusto. Yo me quedé de farolillo rojo con mi amigo Óliver, hablando en hard freak que para eso somos compañeros de clan del World of Warcraft.

Dos friquis en estado salvaje

Pues nada, seguimos bajando guiados por cierto merluzo de nombre Alexis. Por una vez se las arregló para no perdernos, como tiene por costumbre (todavía recuerdo aquel «¡ES POR AQUÍ!» mientras nos metía por una cuesta de picón de tres pares de cojones... para llegar a un tupido bosque). Aquí podemos verle en acción con la ficha del sendero en la mano.

Alexis, nuestro guía, con el cuerpo del delito

Total, que nos paramos a comer un poco más adelante de la Degollada de Biliandra, más o menos a medio camino de San Mateo, bajo los pinos. Un lugar agradable para echarse una buena siesta...

Yo, en estado de meditación trascendental bajo los pinos

Sin embargo, ni todo el monte es orégano, ni todos los condones del universo están libres de picaduras. A esas alturas del camino yo notaba unos ciertos movimientos peristálticos que me tenían un poco preocupado, más que nada porque los ruiditos que producía mi intestino eran algo líquidos. Al principio le eché la culpa al paquete de orejones que me comí pero mis amigos Óliver y Julián también comieron orejones (albaricoques dulces desecados) y no estaban mal (cierto es, no obstante, que yo comí muchos más).

Seguimos caminando, y yo sudando como un puerco debido a mi intestino desbocado... Hubo un momento en el que no pude más. Ese fue el momento en que empezaron a torcerse las cosas. Dos de las tres desgracias sucedieron más o menos simultaneamente.

  1. Me dio un apretón tal, que tuve que correr para soltar mi carga entre los pinos. Lo que yo dejé en lo alto del Lomo de Cuevas Altas (pueden pasar por allí si quieren verlo) es algo que no tiene nombre en este universo. Me quedé tan trastocado que empecé a ver doble.
  2. Gisela, una de las chicas, se dobló la rodilla (¿empatía con mis sufrimientos anales, quizás?) y todos pensábamos (yo no; estaba preocupado por las garrapatas y su posible ascenso muslos arriba) que se había jodido el menisco.

Después de tan lamentables episodios seguimos nuestro camino. Todavía tuve presencia de ánimo (me sentía con unos cuatro kilos menos) para sacar una panorámica del descenso a San Mateo.

Panorámica del descenso a San Mateo desde Lomo de Cuevas Altas

Ayudamos a Gisela a bajar como buenamente pudo. En ese tramo no tengo fotos porque mis intestinos empezaron a cantar una aria a todo volumen y requerían toda mi atención. Y yo que pensaba que con los primeros esfuerzos bastaba...

El resto del camino pasó sin pena ni gloria, exceptuando una paradita técnica más tras un pino (nunca creí que mis intestinos pudieran almacenar tanto) y la providencial recogida de Gisela por parte de alguien cercano para llevarla al centro de salud de San Mateo.

Un coche que no quiso andar más

Para finalizar el día los conductores nos montamos en el coche de Antonio para ir a buscar nuestros coches al inicio del camino. Con la suerte que íbamos teniendo esperábamos encontrarlos sin ruedas, o algo así, pero la realidad siempre supera a la ficción. Cuando estábamos a punto de llegar a los coches (y menos mal), de repente el motor decide que ya no anda más. Alguien debía estar muy cargado de energía negativa, porque esto ya era el matarile.

Idaira y yo, descojonados (solo faltaba que nos cayera un rayo)

Total, un buen rato esperando a la grúa para recoger el coche del pobre Antonio, contando anécdotas :) Ese es el motivo por el que al final bajé solo por un camino distinto y saqué las fotos del Roque Bentayga. Noli y Alexis fueron desde San Mateo a casa de mis suegros a esperar a que yo bajara, a eso de las 18:30, así que tiré por el camino más directo.

Vir prudens non contra ventum mingit

O lo que es lo mismo, «el hombre prudente no mea contra el viento». Y yo que decía que nunca más me iba a pasar nada raro en una caminata... Está claro que el hombre propone, pero la diarrea, los meniscos y los inyectores del coche, disponen }:-)

Espero que les haya gustado la historieta. Les dejo con una foto de Julián colgado de uno de los carteles del camino. ¿El motivo? Que es el único de mis amigos que me falta por enseñar, jijiji.

Mi amigo Julián colgado de uno de los carteles del camino

servido por adastra 16 comentarios compártelo

16 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Moi

Moi dijo

Me da que el de la energia negativa eres tu, porque todavia recuerdo cierta caminata improvisada que nos tuvimos que pegar desde la montañita de la otra isla. :P

28 Marzo 2006 | 09:45 AM

adastra

adastra dijo

Yo soy totalmente inocente. Lo único en lo que tuve arte y parte fue en mis deposiciones campestres. No pueden probar nada.

28 Marzo 2006 | 10:02 AM

Antares

Antares dijo

Prrfff... jJAJAJAAJAJAJAA!!! ¡Hombres de ciudad! ajajajajaj... Hoy llevaba el día torcido, pero caramba si me lo has alegrado, amigo Adastra!! JAjajajaja...

Si es que.. no se pueden comer tantos orejones, caminar y beber agua, que pasa lo que pasa. AJajajaj... (ejem... perdona las risas descontroladas... ejem)

Alguna historia recuerdo yo en la nieve con mi hermano, el de "no, si estamos al lado.. si son 10 minutos en llano".. y luego veías un cuestarrón nevado entero y a la media hora no llevábamos más de un tercio recorrido.

Por cierto, es que yo no me hubiera fiado de un guía llamado Alexis... ;o)

Abrazos!!

28 Marzo 2006 | 02:29 PM

adastra

adastra dijo

La próxima vez mantendré mi estómago en dique seco. Yo ya andaba tocadillo del intestino, pero me temo que con los orejones acabé de rematar la faena }:-)

Un besote, Antaritas.

PS Algún día me tendrás que aclarar tu críptica alusión a los Alexis de este mundo, jijiji.

28 Marzo 2006 | 02:37 PM

Antares, Antaritas

Antares, Antaritas dijo

JAJAAJA.. Lo he puesto por poner... jeje.. No conozco a ningún Alexis... Pero la verdad que la foto del guía con el planillo ese.. jajajaj.... no inspira mucha confianza! jajaja...

¡Me sigo partiendo de risa!

Más besoteeeees

28 Marzo 2006 | 05:33 PM

adastra

adastra dijo

Antares, lo peor de todo es llegar al ínclito y que te pregunte «Pablo, ¿por dónde es ahora?». Eso teniendo en cuenta que él iba el primero y yo el último. Y yo tan tranquilo siguiendo el camino que recordaba...

Un besote, cielo.

28 Marzo 2006 | 05:36 PM

agente_naranja

agente_naranja dijo

Bueno, todos tenemos un amigo que siempre, inevitablemente, dice aquello de es por aquí, se llega en 15 minutos pero se calla el final de la frase (que es ni más ni menos que si vas en coche, claro).

En cuanto a tu estómago, dile firmemente que no, que él no manda :-P

Un besote

28 Marzo 2006 | 06:53 PM

Jacosito

Jacosito dijo

Cagón!!!!!

Deberían denunciarte por ensuciar el medio ambiente con materiales altamente radiactivos.

Cochino, cagón!!!!!

28 Marzo 2006 | 07:03 PM

adastra

adastra dijo

Jijiji... Eso sí que es bueno, Naranjita. Cuando ciertas partes totalmente prescindibles de tu proceso digestivo pasan de estar en un estado sólido/pastoso a coloidal/líquido, no te queda más remedio que atender a la llamada de la naturaleza, me temo.

Por dios, qué conversación de mierda... }:-)

Un besote, Naranjita.

28 Marzo 2006 | 07:03 PM

adastra

adastra dijo

Jacob, ¿puedes centrarte en el paisaje, desgraciao? Puto troll... ¡Mira las fotos, coño!

28 Marzo 2006 | 07:10 PM

Jacosito

Jacosito dijo

Uhmmmmm las fotos wapas pero tu eres un cagón.

Te imagino en mitad del campo sacudientote los bichejo mientras sueltas una asquerosa porción de lo que entra a diario en la depuradora de las palmas. Así hay tan mal olor cuando entras en las palmas ¡joder! cagón!!!

Las fotos tienen un 8.5 rapadillo

28 Marzo 2006 | 07:48 PM

toiaqui

toiaqui dijo

jeje...muy buena la historia;

El paisaje se sale!...(..como adastra, que se salió tó)...vaya caminata mas gafe

PD....el autostich te vino que ni pintado

29 Marzo 2006 | 12:06 AM

Ad astra

Ad astra referenció

Crea tus propios cómics con Strip Generator

... dicho sea de paso (si no saben de lo que hablo, lean los párrafos más aberrantes de mi crónica de fin de semana).

Nada, aquí tienen una de las viñetas para que abran boca...

29 Marzo 2006 | 02:25 PM

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