No suelo escribir sobre la cosa técnica en mi blog, por múltiples razones que no vienen al caso. Sin embargo, ahora voy a soltar una parrafada técnica a tamaño natural que es más bien una petición de ayuda, por si alguno de mis lectores y lectoras con perfil técnico sabe por dónde van los tiros y le suena de algo mi problemilla.

Antecedentes

El sábado intenté instalar Kubuntu, una distribución de Linux, en mi cacharro. La cosa casi acaba en desastre, y ya me veía reinstalando otra puta vez el Windowx XP. Teniendo en cuenta que había tenido que reinstalarlo hacía más bien poco tiempo, pues...

La situación es esta: tenemos dos discos duros, uno de 250 GB en el que tengo instalado Windows XP y otro de 80 GB en el que pretendía instalar Kubuntu. El disco duro de 250 GB al que llamaremos «sujeto A», estooooo, hda, tenía hechas las particiones y funcionando tan ricamente. El disco duro de 80 GB, hdb, tenía preparadas las particiones para instalar Kubuntu, más una partición adicional que utilizo para hacer copia de seguridad periódica de los datos de hda (paranoico que se ha vuelto uno, oiga).

Como esto no se entiende ni p'atrás, ahí va un diagramita que lo explica.

Mapa de particiones de mis discos duros

Esta es la situación de partida. Luego explico algún que otro detalle extra.

Qué cojones hice

Pues nada, me pongo a instalar la Kubunto más feliz que un gorrino camino del matadero, y llegamos a la pantallita que me pregunta dónde rayos voy a instalar la distribución y todo eso. Como a mí no me gusta que ningún programa toquetee la tabla de particiones, pasé al modo manual. No es la primera vez que lo hago (siempre he instalado mis distribuciones de Linux de esa forma, aunque nunca en dos discos duros).

En hdb tenía tres particiones preparadas para Linux, así que le dije al instalador que me pusiera la raíz del sistema (/) en la primera partición, las carpetas personales (/home) en la segunda y que reservara la tercera partición como área de intercambio (Linux swap). Hasta aquí nada raro.

Sin embargo... Aquí me hice la picha un lío. La partición que pone «/» en el diagrama (la primera de hdb) tenía activada la marca de arranque, al igual que la primera partición de hda (es el símbolo con forma de rayo). Como nunca he instalado Linux en dos discos duros supuse, por suponer, que solo una de las particiones debía tener la marca de arranque, así que dejé la partición hda:1 como de arranque y le quité la marca a hdb:1. No sé si eso tuvo algo que ver con el desastre posterior.

El caso es que el instalador no se quejó y empezó a instalar alegremente. Después de un rato, casi me da el telele.

El fallo (frío en mi columna vertebral)

Cuando el instalador de Kubuntu acabó de hacer su trabajo reinició el sistema, y entonces fue cuando noté algo de materia caliente y maloliente en mis calzoncillos. Aparecía un error que decía más o menos esto, y el arranque quedaba detenido:

 GRUB Loading...
 Error 21: Selected disk does not exist
 

Este no era el mensaje exacto, pero se hacen una idea. Lo importante es eso de «error 21». Probé a reiniciar dos veces más, y después de comprobar que la cosa no tiraba, entré en modo pánico.

Aplicando el desfibrilador

Sobre la marcha me puse a buscar como loco un disco de arranque de Windows que tenía por allí para hacer un fdisk /mbr que formateara el registro maestro de arranque (MBR) del disco duro. Perdería Linux, pero como era una instalación nueva, con intentarlo de nuevo, bastaba.

El caso es que no encontré el puñetero disquete, así que eché mano de la consola de recuperación del Windows XP que viene con el CD (craso error) y probé a hacer un FIXMBR que me arreglara el asunto. El caso es que salía una advertencia muy rara sobre deshacer la tabla de particiones, pero supuse que era algo así como un disclaimer.

Y una leche. Me jodió la entrada de hda:1 en la tabla de particiones. De repente, al arrancar, salía lo siguiente:

 Disk read error.
 

Salía algo más, pero para el caso, el mensaje estaba claro: estás jodido. Había pasado de una situación chunga pero recuperable a una cagada como un castillo. Como no tenía copia de seguridad de la tabla de particiones ni del MBR, me quedé con una partición de tipo gato de Schrödinger: ni viva ni muerta. Incluso apliqué al final el susodicho fdisk /mbr, pero nada, ya el daño estaba hecho.

Haciendo necromancia

Por suerte tenía una imagen completa de esa partición hecha con Norton Ghost, de apenas unos días, así que pude restaurar la partición al completo (solo faltaban un par de programas que instalé después de hacer la imagen). Esa herramienta es el mejor invento de la humanidad después del condón con sabor a fresa, créanme. Por lo tanto, pude recuperarme del castañazo.

Diagnosis

Me he saltado unas cuantas cosas en realidad. Tengo en mi casa una versión reciente del Hiren's Boot CD, un conjunto de herramientas imprescindibles por si se te casca el disco, cosa que me pasa con harta frecuencia en los tiempos que corren. El caso es que hay varias utilidades para leer tu tabla de particiones e intentar revivirla, pero casi todas ellas me daban error. ¿Por qué?

Pues porque la BIOS de mi placa no lee correctamente el tamaño del disco duro de 250 GB. Mi placa solo me lee 128 GB de capacidad. Para instalar Windows XP no tiene importancia, porque este sistema operativo se salta la BIOS para determinar el tamaño del disco duro. Pero el GRUB sí tira de BIOS para estos menesteres, así que parece que se estalla de mala manera.

Conclusión

Seguiré buscando causas para esta puñeta y así intentar instalar de nuevo Kubuntu esta semana. Si a alguien le suena algo de esto, ya sabe dónde dejar sus comentarios. Y disculpen por la parrafada, paisanos (y paisanas).