Proyección de personalidad
Hace bastante tiempo, cuando todavía no escribía historias en este blog (bueeeno, tampoco llevo tanto haciendo eso) leí unas reflexiones acerca de la personalidad que proyectamos en nuestros blogs. Ese era un tema que tenía totalmente olvidado en mi cabeza hasta que he leído los comentarios a mi historia sobre la nostalgia.
La mayor parte de mis lectores y lectoras se han quedado sorprendidos (gratamente, al menos los que han comentado algo) acerca del tono general de la historia. Lo cierto es que no es mi «estilo», suponiendo que yo tenga un estilo que sea algo más que un potaje de anotaciones, claro :)
Este pensamiento me lleva al principio de la historia, y podríamos resumirlo en una pregunta: ¿cuál es la personalidad que proyectamos en nuestros blogs?
No sé si a ustedes les habrá pasado alguna vez lo que a mí. Yo he dejado de leer algún blog simplemente porque la persona que lo escribía acabó pareciéndome absolutamente insufrible.
¿Esta frase que he dicho no les canta un poco? ¿No tiene cierto tufillo desagradable? ¿No estoy juzgando a una persona a través de sus escritos en un blog? Pues sí. Mea culpa, ciertamente. Eso sí, una vez he notado esto, también ha llegado la hora de reformular un poco el asunto.
Si descontamos los blogs técnicos o temáticos que nos puedan interesar, normalmente leemos un blog debido a la mezcla entre contenidos y personalidad que proyecta el autor en sus escritos. Puede darse el caso de que yo sea un despreciable violador de iguanas y sin embargo los lectores me encuentren simpático a través de mis escritos. También puede darse el caso contrario: soy más bueno que Calimero José, pero mis escritos destilan mala baba por todos los lados, con lo cual los lectores se hartan y dejan de leerme.
Por supuesto, esto no es cosa de los blogs. Robert Heinlein, uno de los mejores autores de ciencia ficción de la historia, era un puto facha, pero sus novelas de ciencia ficción son de lo mejor que hay. Una cosa no implica la otra, necesariamente. Todo aquel que escribe un blog proyecta algo. Conozco en La Coctelera a técnicos informáticos que escriben poesía, o a gente que descarga su ira con todo y con todos. Sin embargo, no me atrevería a afirmar nada sobre cómo son realmente las personas que se encuentran detrás de esos escritos.
¿Quiere decir todo esto que debemos cambiar nuestras percepciones? ¿Debemos seguir leyendo a alguien que nos cae como una patada con roce lateral en el forro de los cojones? Pues mire, no. Lo único que tenemos para poder juzgar es lo que escribe esa persona. Pero lo que no podemos hacer es confundir a la persona con lo que escribe. Nunca. Hagan ese pequeño ejercicio mental :)
PS Como pequeña salvaguarda diré que no escribo esto pensando en nadie en particular. Ni siquiera en mí mismo, dicho sea de paso :) De todas formas, hay gente en La Coctelera que puede decir, al menos en mi caso, las diferencias entre lo que proyecto y lo que saben de mí, ya que me conocieron en persona después de conocer mis escritos :)
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Dunkelheit dijo
Joder, una reflexión muy interesante. Es algo casi tácito a la hora de leer blogs, pero pocas veces uno se detiene a pensar en ello. ¡A saber qué clase de monstruos nos escondemos detrás de los blogs! Mwahaha O:)
14 Marzo 2006 | 07:29 PM