La recuperación de nuestro disco duro
¿Alguno de ustedes sabe cuál es la onomatopeya que refleja un profundo suspiro de alivio? ¿Sí? Pues cojan una foto mía, le ponen un globito de cómic con la onomatopeya y me lo envían por correo }:-)
¡Milagro, milagro! Al final no tuve que recurrir a ningún método drástico para recuperar los contenidos del disco duro. Ahora, que me folle un pez globo si sé el motivo por el que el disco duro aparentemente se ha recuperado.
La cosa es como sigue. Noli llevó anteayer el disco duro a un técnico que conoce a través de su trabajo, y lo primero que hizo el técnico es algo que tendría que habérseme ocurrido a mí si no hubiera estado tan ofuscado: enchufar el disco duro como esclavo, en lugar de como maestro. Debo decir en mi descargo que se me ocurrió a la mañana siguiente, pero claro, estando los dos en el curro, como que no había manera.
El caso es que el disco duro funcionó, aunque un poco lento, enchufado como secundario, sin clickclickclicks sospechosos. Cuando Noli llegó a casa por la noche me dio el disco duro y lo enchufamos como un tiro en forma de esclavo del otro disco duro, el cual, de milagro, tenía un Windows XP totalmente funcional instalado (ahí es donde voy a instalar Linux, pero de puro vago todavía no lo he hecho).
Nos pusimos a copiar las fotos como condenados. De hecho, tenemos tres copias de las fotos en distintos medios, entre DVD y discos duros. Esta noche haré la cuarta copia en nuestro disco duro nuevo, un Western Digital, tipo Caviar, de 250 GB.
Por cierto, aquí tienen el culpable de nuestros desvelos:
Por si no lo ven bien, es un disco duro Seagate Barracuda de 120 GB, modelo ST3120022A, con número de serie 5JS7GTPC.
Y ahora la parte esotérica. Mi hermano preguntó a los técnicos de su trabajo y le dijeron que el ruidito sospechoso del disco duro podía deberse al sensor de temperatura del disco duro, ubicado en su propia controladora. Cuando eso se estropea, el disco duro cree que está echando hostias, cuando no es así, y se bloquea.
¿La solución? Nevera. Sí, nevera. Me voy a permitir reproducir aquí la solución que me apuntó Gonzalo, mi ángel de la guarda (es feo que te cagas, pero eso no viene al caso).
- Hay que meter el disco duro en una bolsa de plástico (si tienes un ziploc, mejor, y esto no lo dice Gonzalo, que lo digo yo).
- Hay que meterlo en el congelador, con mucho frío, de 20ºC p'abajo.
- Dejar el disco duro al fresco unas 12 horas, para que se macere bien.
- Saca el disco duro del congelador y de la bolsa. Pones nata al gusto... Estoooooo, no, quería decir que se formará condensación, pero no problema. Somos unos machotes. Nos gusta el riesgo.
- Secar el disco duro con un ventilador industrial Kelvinator durante 15 ó 20 minutos para eliminar la condensación. Si no tienes un ventilador de ese tipo, te valdrá ese cutre que tienes en casa, para la canícula.
- Sin que toque nada metálico, a menos que quieras tener un árbol de navidad fuera del ordenador, enchufa el disco duro al ordenador.
- Copia los contenidos a otro disco duro, a toda hostia, como si te fuera la vida en ello. Podrías tener unos 45 minutos para copiarlo todo. Si te sientes como Jack Bauer, puedes poner un reloj digital con números rojos en cuenta atrás, para dar ambiente.
- Una vez esté hecha la copia de seguridad, puedes ponerte a hacer experimentos raros: participar en un concurso de lanzamiento de discos duros (no es coña), usar el disco duro como partición auxiliar hasta que reviente, calzar una mesa con él... Las posibilidades son virtualmente infinitas.
Gonzalo me sugiere otra solución, más extrema que esta, muy relacionada con el antedicho concurso de lanzamiento de discos duros. Les explico:
- Coger el disco duro como si tuviese la gripe aviar. Con asco.
- Lanzarlo desde un metro de altura sobre una pila de libros. En realidad la altura desde la que lo lances depende de dos factores: de la rabia que tengas en ese momento y del valor intrínseco de los libros que pongas debajo (es directamente proporcional en el primer caso e inversamente proporcional en el segundo).
- Conectar el disco duro y probar a ver qué pasa. Total, recuerda que no funciona.
- Iterar este proceso como cosa de 10 veces. No es necesario que se lance siempre desde la misma altura. De hecho, lo más probable es que la altura vaya aumentando con cada iteración, así como la fuerza g que tendrá que soportar el disco duro en la caída.
Pues ya saben lo que tienen que hacer si alguna vez les revienta el disco duro como nos ha pasado a nosotros. Pero lo peor de todo es que esto volverá a pasarme alguna vez. Si lo sé yo...
PS Ni que decir tiene que me la trae al pairo lo que hagan con sus propios discos duros. No me responsabilizo de los desperfectos físicos y/o mentales producidos tanto al disco duro como a ustedes mismos y sus mecanismos en caso de que decidan seguir estas instrucciones. Las he escrito bajo coacción. Nunca podrán probar nada.
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gus dijo
Fíjate tu que coincidencia. En año y medio me palmaron dos Seagagate Barracuda (SCSI de 9 GB, de los primeros que salieron hace unos cuantos años). Y también hacían clic, clic. Aún tengo uno y voy a probar lo del congelador.Gracias por la información.
8 Marzo 2006 | 11:01 AM