Ya les hablé en cierta ocasión de mi opinión sobre la película «Harry Potter y el cáliz de fuego». La repetiré, por si acaso: apesta a culo de camello en celo.

No me lo tengan en cuenta. Es como una declaración de principios. Dicho esto, les diré que los libros son de otra pasta. A mí me parecen buenos. Quizás no sean «buenos» en el sesudo sentido de la palabra que podría darles un Sánchez Dragó, pero yo me leí «Harry Potter y la Orden del Fénix» de 200 en 200 páginas. Si saben el número de páginas del libro, dividan y calculen cuántos días tardé en leerme ese tocho.

Pero una cosa es leerse el libro de una sentada porque te gusta o entretiene mucho, y otra cosa es leértelo nueve veces buscando gazapos. Y encontrándolos, claro. No creo que haya libro del planeta que se libre de fallos argumentales (la biblia tiene unos cuantos, por no especificar más).

Pues Álex Vivaut le ha sacado 25 fallos a la saga. Algunos son sutiles, y otros son más retorcidos. El diario El Mundo nos cuenta cuáles son los 25 gazapos de Harry Potter hallados por este joven barcelonés.

PS Todavía me pregunto si la foto que encabeza el artículo de El Mundo está hecha con mala leche para hacer que Álex parezca un freak o es que él quiso que le sacaran la foto así.

PPS No he podido evitar pensar en un gazapo famoso sobre el que lei en una ocasión en «Robinson Crusoe». A ver si me acuerdo...