Las vaquitas de adastra
A ver si poniendo eso de «vaquitas» y «adastra» la gente me encuentra en el Google... Aunque bien mirado, podría poner como título «el sexo y las vaquitas». Seguro que llegaban muchos pervert... Estooooo, gente, quería decir gente.
A lo que iba. Llevaba tiempo queriendo hacer un recuento de mis vaquitas. Tengo muchas. Montones. Pero nunca pensé que fueran tantas. Por lo tanto, en un momento dado me puse a fotografiarlas. Prácticamente me lo estaban pidiendo a gritos. Total, no voy a ser el único que muestre sus colecciones por ahí, ¿no?
Les invito a ver las 55 vaquitas que he fotografiado en casa (algunas en mi coche). Al principio les ponía nombre. Ahora prefiero decir cosas como «la vaquita cojín» o «la vaquita guardiana». Sin embargo, todavía llamo con cariño a Clodovea Rufina, mi vaquita gigante. Por poner un caso.
Mm... Creo que he visto demasiados episodios de la segunda temporada de «Perdidos» de una sola tacada.
PS Estas no son todas mis vaquitas. Tengo unas cuantas en cajas, ya que todavía no tengo muebles donde colocarlas. Pero tranquilos, que también pasarán a formar parte de la galería en cuanto las desempaquete. No desesperen, ¿eh? Tómense una tilita.
!-->