Una captura del anuncio del Sony BraviaEse es exactamente el número de bolas saltarinas (bouncing balls) que se emplearon en el anuncio del Sony Bravia. ¿Les suena? Hasta yo, que no veo la tele, me he quedado clavado en el salón viendo las hipnóticas bolitas de colores rebotando calle abajo en San Francisco.

Como les dije en la historia sobre Brad Pitt y Heineken, no me gusta la publicidad, pero hay que reconocer que hay anuncios que son toda una delicia para la vista, y este es uno de ellos.

Veamos, si ustedes han seguido una línea de razonamiento similar a la que seguí yo, pensarán que las bolitas de marras fueron generadas por ordenador, con algún sistema de representación de partículas o algo. ¿Cierto?

Falso. Las bolitas son reales.

Los tarados que rodaron el anuncio usaron 250000 bolitas de colores para rodar el anuncio. Esto me lleva a un par de consideraciones:

  • El que ha tenido una bolita de esas alguna vez sabrá que una bolita es ingobernable. ¿250000? El caos. Puro y duro.
  • La tecnología que han tenido que emplear para rodar el puto anuncio debe ser la leche. Imaginen todas esas bolitas cayendo a toda velocidad por las empinadas calles de San Francisco. Y en el anuncio se ven cayendo de forma lenta y majestuosa.
  • Tras el rodaje del anuncio estoy seguro de que la tasa de niños (y no tan niños) jugando con bolitas saltarinas perdidas aumentó como cosa de un 1000%. Vete a encontrar todas las que se te han perdido, anda.
  • Seguro que Sony tuvo que aflojar pasta por algún cristal roto. Si no, es que tenían una legión de ángeles de la guarda cuidando del cotarro, con algún arcángel haciendo horas extra.

Si quieren refrescarse la memoria pueden ver el anuncio tanto en su versión estándar como en su versión extendida (ojo, Quicktime, y estoy enlazando las versiones de alta resolución). Pero la auténtica chicha está en lo que cuentan tras las cámaras. Tienen una plétora de vídeos que lo explican.

Flipen como he flipado yo :)