A tenor de una historia que publiqué el otro día sobre cuestiones de copyright, se generó una discusión interesante en otro canal con mis amigos de la facultad.

Julián, uno de mis amigos, es uno de los autores de la tienda en línea SWTenerife.com. Julián es un friqui de primera categoría cuando se trata del universo Star Wars, así que cuando Hayden Christensen visitó Gran Canaria en marzo de 2004 con motivo del Festival de Cine de Gran Canaria, se plantó allí como un tiro para poder entrevistar al ínclito. Dejó cumplida cuenta de su aventura en un relato sobre la visita de Hayden Christensen a Gran Canaria.

So far, so good, como dirían los anglosajones. Sin embargo, como me comenta Julián (es el peludo que aparece en la última foto del artículo), desde que publicó el artículo ha tenido un pequeño problema de plagio. Por decirlo sin rodeos, le fusilaron el artículo.

Vayamos por partes. Si observan el segundo artículo que les he enlazado, es idéntico, coma a coma, al artículo original. No solo han copiado el texto, sino que también han copiado las imágenes del artículo. Y aquí viene lo gracioso.

Julián se dio cuenta de que le habían plagiado el artículo porque, de buenas a primeras, tenía un aumento de tráfico en el servidor de tres pares de narices, pero debido únicamente a las imágenes. Y es que estamos ante una forma particularmente desagradable de plagio. La plagiadora copió el texto para ponerlo en su web de fans de Hayden Christensen, pero enlazando las imágenes en el servidor de mi amigo. Es decir, no solo le plagia, sino que además la vampiriza el ancho de banda.

Ahora cabría preguntarse: ¿ignorancia o mala fe? Sinceramente, si hubiera copiado las imágenes junto con el texto, podría planteármelo, pero teniendo en cuenta que enlaza las imágenes en el servidor original, me temo que la intencionalidad queda fuera de toda duda. Además, Julián ha cambiado varias veces los nombres de las imágenes, y Azucena Alcocer, la autora de la página de fans, ha vuelto a cambiar el código para seguir enlazando las imágenes originales.

Eso es mala leche, a mí que no me jodan.

Al final del plagio verán que yo he dejado un comentario, y otro amigo del grupo de la facultad, también. Dejamos los comentarios el jueves, y como no ha habido respuesta por parte de la autora del plagio, creo que ya puedo publicar esta historia sin problemas.

Como alguien puede apuntar mordazmente, «¿pero crees que esta historia va a servir para algo?». Pues, probablemente, no. No me creo un fenómeno de masas (ya se encargó de recordármelo cierto no-muerto... yo me entiendo), pero me he quedado más a gusto que un arbusto. Señalaré con el dedo a esta plagiadora cuantas veces haga falta. Además, ya estamos buscando mecanismos para evitar que copie las imágenes y se joda un poco.

Por otro lado, supongo que los comentarios negativos se la resbalan. Ni siquiera se ha molestado en borrar los dos que pusimos, aunque, por si acaso, hemos realizado sendas capturas de pantalla para que quede constancia de lo que pusimos. Precavido que es uno :)

¿Qué más quieren que les diga? Esto es una gorrinada como la copa de un pino.

PS Habrán notado que me refiero a la plagiadora por su nombre. No es muy difícil de averiguar. Ha sembrado la red de datos personales suyos, así que saber su nombre no resulta nada extraordinario.