Ustedes y vosotros
El otro día estaba leyendo una historia de Carlos/Swibel acerca de las penosas razones que nos llevan a trabajar por un polo de tamarindo :)
Carlos se «quejaba» de que sus historias acaban siendo materia de discusión idiomática, más que otra cosa. Como todos los blogueros sabemos, una cosa es lo que tú escribas, y otra bien distinta lo que lean quienes te visitan. Precisamente lo dijo porque comenté el uso que hacía de la palabra «alcancía» en su historia. Para los que no lo sepan, una alcancía es una hucha. Aquí en Canarias usamos esa palabra, como en Venezuela, según parece.
¿A qué viene todo esto? Bueno, pensando en las peculiaridades idiomáticas me puse a pensar en un rasgo que he venido observando en canarios y canarias que me rodean: se está perdiendo la costumbre de decir «ustedes», diciendo en su lugar «vosotros».
Veamos, esto parece una tontería, pero no lo es. Normalmente los canarios utilizamos la forma «ustedes» para la segunda persona del plural. En la Península suelen confundir esa forma de hablar con una forma curiosa de respeto, pero se trata simplemente de un rasgo lingüístico, sin más. Un canario normalmente diría «¿Ustedes van a ir hoy a la playa?», en tanto un peninsular diría «¿Vosotros vais a ir hoy a la playa?».
Bien, como les decía, eso es algo que se está perdiendo. Tengo amigos y compañeros de trabajo, canarios, que utilizan la forma «vosotros», en lugar de la forma «ustedes». Por supuesto, no tengo nada que objetar, no les he corregido en la vida (porque no hay nada que corregir) y no pienso hacerlo.
Sin embargo, considero que cambios como este son sintomáticos. No voy a ponerme en plan nacionalista ni nada por el estilo, más que nada porque no lo soy, pero considero que el lenguaje es la forma más inmediata de riqueza que tiene cualquier pueblo. Perder esa riqueza me parece un desastre.
Yo tuve un compañero de trabajo que cuando hablaba con gente venida de la península cambiaba completamente de forma de hablar. En esos casos, hablaba usando la «c» y el «vosotros». Él aducía que lo hacía para evitar confusiones, ya que tenía ciertas responsabilidades. Ahora bien, no recuerdo haber oído jamás a un venezolano, argentino o chileno, por citar algunos casos, que hagan lo mismo. ¿Qué sucede entonces? Ah, y conozco gente que se avergüenza de nuestra forma de hablar, porque dice que parecemos brutos.
Les comentaré mi caso. Yo hablé durante la mayor parte de mi vida como si tuviera progenitores peninsulares, a pesar de haber nacido en Canarias. Es decir, usaba la «c», el «vosotros» y algún que otro giro más. Sin embargo, en un momento dado me planteé la razón por la que hablaba así, ya que nadie más en mi entorno hablaba el castellano de esa manera. Decidí cambiar mi forma de hablar de la noche a la mañana (yo tendría quizás 17 años) y a base de mucho esfuerzo logré utilizar la «s» y el «ustedes». ¿Por qué cambié? Porque todo el mundo me preguntaba el motivo de que hablara así y yo no sabía qué responder. No había motivos, vamos.
¿Suena a gilipollez? Les aseguro que yo tenía un par de amigos que casi dejaron de hablarme por ello, ya que decían que yo había elegido conscientemente «hablar mal». Bastantes discusiones tuvimos :) No me arrepiento de mi decisión, aunque es posible que la tomara por motivos equivocados, ya que en mi opinión yo hablaba de una forma artificial, no porque cualquier acento propio de la Península lo sea, claro, sino porque no había razón alguna para que yo lo hablara. Mis padres nunca se lo pudieron explicar.
Sé que estos argumentos pueden arrastrar a una discusión muy encendida, aunque no es eso lo que pretendo. Respeto la forma de hablar de cualquier persona, y no voy tildando a los canarios que hablan con acento peninsular (por ejemplo, porque llevan viviendo mucho tiempo allá) de «traidores» o «godos», como hacen algunos aquí. Soy firme defensor del «a donde fueres, haz lo que vieres», u oyeres, en este caso. Aunque no es menos cierto que tengo amigos (saludos a Edu) que han mantenido el acento canario aposta, como rasgo diferenciador, lo cual me parece cojonudo.
¿Qué procuraré enseñarle a mis hijos, cuando los tenga (y Noli y yo sentimos cada vez con más fuerza la llamada de la selva)? Tolerancia y raíces. Tolerancia porque, por mucho que no estés de acuerdo con que una persona adopte uno u otro acento, no hay razones para que no lo haga. Raíces porque creo firmemente que debemos mantener nuestra forma de hablar, que nos identifica allí a donde vamos.
PS Un abrazo muy grande para Mamen. La pobre no me entiende una palabra si no hablo un poco más lento de lo normal (ella es de Córdoba y yo hablo rápido incluso para ser Canario).
PPS Otro saludo para Justo, el esposo de Mamen, porque siendo canario, habla cordobé con una gracia que quita el sentío. Y me encanta cómo lo hace :)
PPPS No pretendo que esta historia sea un disclaimer por mi forma de hablar, ni lo he planteado como una crítica a la forma de hablar de nadie. Conste.


sinsangre dijo
Chapó, o en Canario, así se habla colchón.
Estoy totálmente de acuerdo en tu reflexión y eso que, como sabes, la gente duda cuando hablo de mi procedencia, al pensar que provengo de Andalucía.
Cometí tu mismo pecado de pequeño, quizás me lo pegástes tú, y aun hoy arrastro secuelas (me cuesta abandonar las cerillas y alguna que otra palabreja adoptada).
Usted es un maestro.
17 Noviembre 2005 | 06:24 PM