Hoy estábamos dando un paseo por Vecindario, lugar en el que vivimos Noli y yo, y he visto una cosa que me ha hecho gracia. Por supuesto, foto que te pego, mientras mis suegros meneaban la cabeza, resignados a tener un yerno más raro que los perros verdes con dos culos. Esta es la foto:

Placa vial dedicada a Bakunin, en Vecindario (Gran Canaria, España)

Ustedes se preguntarán qué puñetera gracia tiene esto, ¿no? Bueno, gracia, lo que se dice gracia, ninguna. Puede chocarte un poco que le hayan dedicado una calle a un anarquista: Mijaíl Bakunin (o Михаил Александрович Бакунин, si lo prefieren en cirílico, jiji).

Como siempre, mi retorcida mente acudió en mi ayuda. En realidad saqué la foto porque me acordé automáticamente del blog Halón disparado (el cual recomiendo, dicho sea de paso), en el que escribe justamente el Camarada Bakunin. ¿No se lo creen? Bueno, pueden ver esta historia del camarada, por ejemplo (enlazo una historia que le gustará especialmente a mi hermano, y yo sé por qué me lo digo).

A ver, veo alguien hablando al fondo... ¿Qué dices? ¿Que esta historia no se sostiene por ningún lado? Er... Ya. ¿Y qué? Tenía que poner algo, ¿saben? Compulsión maníaca. Ya se me pasará. O no. Vete tú a saber.