Lo que les voy a proponer ahora no ha salido de mi retorcida mente, sino de la de Víctor, uno de mis compañeros de trabajo y pseudoprimo. Así que las piedras se las tiran a él, ¿vale? Venga.

Estábamos discutiendo sobre un aspecto de la Constitución Española que resulta contradictorio. El artículo 14 de la Constitución Española dice:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Hasta ahora me siguen, ¿no? Si no me equivoco (esto no es lo mío), en España se aplica la Ley Sálica, es decir, las mujeres no pueden heredar el trono de España. De ahí que con el nacimiento de la Infanta Leonor ahora todo el mundo esté hablando de cambiar la Constitución. Creo que se trata del artículo 57.1 de la Constitución Española (he marcado parte del texto en negrita):

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legitimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores: en la misma línea, el grado más próximo al más remoto en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

Andaba yo explicándole a mi colega Víctor que la Constitución Española contiene una semilla maligna en ese artículo, porque contradice flagrantemente al artículo 14, ya que expresa claramente que el varón tiene derechos superiores a la mujer en cuestiones de sucesión real.

Hasta aquí estamos en los terrenos de la realidad. A partir de aquí estamos en los mundos de Yupi. Por lo menos. Mi colega se me queda mirando y me dice que eso es como la potenciación en matemáticas.

¿EIN? Sí, eso dije yo. Esta es la explicación, más o menos (cito casi textualmente, lo juro):

Todos sabemos que 21 equivale a 2, y que 23 equivale a 8, por ejemplo. Sin embargo, decimos que 20 equivale a 1 por convenio. Pues con la Constitución Española pasa lo mismo. Todos los españoles son iguales ante la ley, pero por convenio te sacas de la manga eso de todos excepto si eres mujer en la línea sucesoria al trono de España.

Toma ya. Desafío a cualquier persona del universo a que encuentre una explicación similar al desequilibro de la Constitución Española.

Tremendo.

PS Como sé que Víctor es una persona de buen humor y mayor corazón, sé que se descojonará leyendo esto. Además, le pedí permiso antes de citarlo :)