Noche de niebla
Ya les he contado que anoche Noli, Dami y yo estuvimos con la familia en los finaos de castañas en San Mateo. Bien, la noche estaba fresquita, y justo cuando nos íbamos empezó a llover con fuerza (para los estándares canarios, claro).
No sé a ustedes, pero a mí me encanta ver llover en la noche, bien resguardado y calentito. Cuando nos metimos en el coche era toda una delicia ver las gotas deslizarse por el parabrisas... Um, me estoy poniendo romántico. Luego le haré arrumacos a alguna vaquita.
En fin, cuando subimos a la casa de mis suegros a dormir debajo de cuatro mantas (nunca menos en invierno), me di cuenta de que había bastante niebla en la Cruz del Herrero. Eso no tiene nada de raro en estas fechas. De hecho, suelo cachondearme de mi cuñado diciéndole que con un poco de imaginación podrías creer que el barrio se llama Whitechapel, escenario de de las tropelías de Jack el Destipador, en el Londres de la época victoriana :)
Como a mí me gusta más hacer fotos raras que usar condones con sabor a frutas tropicales, me puse a hacer unas cuantas fotos nocturnas con la niebla como trasfondo. Lo más curioso era el contraste entre las luces de las farolas con bombillas anaranjadas y bombillas azuladas, como en la foto que encabeza la historia.
Si quieren comprobar de qué forma pierdo yo el tiempo a las 12 de la noche, pueden ver el álbum de fotos de la niebla en Flickr.
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