Como acabo de comentar en la historia sobre amaneceres y anocheceres, anoche nos quedamos Noli y yo a pernoctar en casa de mis suegros. El motivo no fue otro que la romería por las fiestas en honor a San Mateo, patrón que da nombre a la capital del municipio en el que nació mi 50%, Vega de San Mateo (tengo que poner el nombre completo, porque si no mi cuñado se rebota).

La romería estuvo divertida: pisé mierda de vaca a espuertas, bebí un par de copas de ron-miel, mejunje típico de estos parajes, y eché unas risas con los amigos. Por desgracia, como uno trabaja en Las Palmas de Gran Canaria, no disfruto de día festivo, así que hoy estoy con los ojillos un poquillo rojos delante del ordenador :)

Ah, esta es la pinta que tengo vestido de romero. Los perrillos (Pitufo y Yaica) postrados en abyecta adoración son un complemento del decorado, como las helechas.

Ad astra vestido de romero