Moi, yo SÍ que me acuerdo perfectamente, jajajajajjjj. Estábamos en el Coco, en Playa del Inglés, y te recuerdo que el que tenía una moña de escándalo eras tú (yo te cuidaba amorosamente). De repente te dio por dar un paseo para ver si bajabas de la alcoholosfera... Y menudo paseo.
Empezamos a caminar por la playa en dirección al Faro de Maspalomas, mientras tú ibas batiendo palmas diciendo que así se te pasaba la bufa (imagina la que llevabas). El caso es que, andando, andando (yo tampoco debía andar muy fino, porque si no te hubiera dado una hostia por insensato), llegamos al Faro de Maspalomas, que está a casi cuatro kilómetros del Coco. Total, ya que estábamos allí, decidimos seguir caminando hasta nuestras casas, que estaban más o menos a unos 10 kilómetros.
Cuando llegamos a tu casa, podríamos haber dado una conferencia sobre física nuclear, de sobrios que estábamos, lo cual era lógico: tuvimos casi 15 kilómetros de camino para que se nos pasara el pedo.
Al día siguiente me levanté preguntándome qué espíritu perverso se apoderó de nosotros, porque aquello no era normal. No señor.
Por dios, la de cosas raras que hacía uno en sus años mozos. Y lo que me he reído recordándolo, jijiji.