Yeyojo
De un tiempo a esta parte noto algo raro. Como una picazón. Es algo extraño.
Yo sigo escribiendo en mi blog, como siempre. Pero hay algo más. Una presencia. Se ha instalado en mis comentarios. No duerme. Lo observa todo, incansable. Como el ojo de Sauron.
Ahora que lo pienso... ¿He dicho ojo? No sé... Me cuesta conciliar el sueño. Esos globos oculares acuosos... Esas miradas de drogado. Yo creo que en realidad hay más de un psicópata que me observa. Miradas lánguidas, como de pescado muerto. Dan miedo. Seguramente juegan a videojuegos. De los violentos. Deberían quemarlos a todos. A los videojuegos. A ellos también.
Además, ¿qué extraño mantra repito ensimismado mientras me balanceo adelante y atrás, adelante y atrás, adelante y...? No sé... Me cuesta concentrarme... Oigo voces que se esconden tras las miradas, ¿o es al revés? ¿Por qué escucho eso de «yeyoyeyoyeyoyeyoyeyoyeyoyeyo»? Hasta mi sobrinita me tortura con esa cacofonía...
¿A dónde diablos me lleva esta mirada? ¿Qué historias son estas?
Preguntas. Nada más que preguntas.
Actualización
Dios... Ni siquiera a estas horas puedo librarme de sus palabras... Me persigue... Además, yo creo que es una especie de robot. ¿Cómo si no se explica que me mire con este otro ojo?
¿Será ese el ojo con el que mira a su mundo interior? Creo que me voy a dormir urgentemente. Mis vaquitas me miran raro.
