Les juro que no iba a escribir ninguna historia esta tarde, pero esto es demasiado jugoso como para dejarlo escapar. En la Cadena Ser aparece un artículo sobre la última campaña de control de la velocidad de la DGT.
La noticia no tendría nada de particular en sí misma, porque cafres a toda velocidad se ven todos los días a poco que circules por ahí (<kitkat>como yo voy siempre a 90 Km/h por la autopista, mi amigo Justo dice que en la Península constituiría un peligro público</kitkat>). Sin embargo, lo que tiene cojones es que el conductor se dedique a pasear su pie izquierdo fuera de la ventanilla mientras circula a 160 Km/h. Si no lo ven del todo claro tendrán que pulsar el botón que pone «Ampliar imágenes» en la esquina superior derecha de la página.
¿Teorías? Para todos los gustos:

  1. El conductor es un cretino de tipo alfa-peligroso. Como tenga que frenar de repente, se incrusta la rodilla en la amígdala izquierda.
  2. El coche es inglés y el que tiene el pie por fuera es el copiloto... Mm... Pero me da a mí que la matrícula esa que se ve no es inglesa (son amarillas en la popa del coche, ejem).
  3. El coche es automático y el hombre pensó que total, ya que no tenía que utilizar el pie izquierdo para el embrague, bien podía sacarlo para que le diera el fresco (esta opción no excluye la primera... De hecho la refuerza).
  4. Todas las anteriores... Bien mirado, cumplir la opción 2 sería una auténtica hazaña, porque en ese caso el tío o tiene las piernas más largas que Pau Gasol o está haciendo ímprobos esfuerzos para apoyar el pie en la ventanilla izquierda atravesando toda la longitud transversal del coche.

En fin, sea como fuere, está jodido. Pobre.