Teoría de marrones
Después de unos cuantos días sin escribir una puta línea (perdón, perdón; me puede el frenesí), finalmente tengo unos cuantos minutos para comenzar a vomitar todo lo que he ido dejando por ahí en el almacenamiento secundario :)
¿Conocen ustedes el inefable «Manual del marrón»? ¿No? Pues será que no les ha tocado uno. O puede que sí les haya tocado, pero que no hayan sido conscientes de ello... Bueno, eso es más bien difícil. Digamos que sí habrán sido perfectamente conscientes de ello, pero no han sabido ponerle palabras (por lo menos palabras que no sean tacos).
En fin, todo esto viene a cuento de que llevo toda la semana con un marrón de proporciones colosales entre manos. Cosas que pasan en cualquier curro de vez en cuando, parece.
En este caso se ha tratado de una combinación de marrón fulminante (flashing brown) con marrón no evitable (unavoidable brown).
Así que ya saben. Leanse bien el «Manual del marrón» y disfruten mientras puedan. Hasta el siguiente marrón, claro ;)

